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MEDISAN 2008;12(2)

 

Facultad de Enfermería

Homosexualidad, familia, violencia y drogadicción

Dra. María de los A. Castellanos González, 1   MsC. Dora Lidia Arce Gómez, 2   Dra. Lisbeth María Reina Castellanos,  3   Dr. Alejandro Lescay Rojas 3  y  Lic. Ercilia García Megret  4

     Sexualidad es mucho más que la identificación del sexo masculino o femenino, pues incluye el desarrollo de la identidad genérica, del rol sexual, de las actitudes y valores, de la orientación y comportamiento sexuales, de los conocimientos y habilidades en relación con el sexo y otros aspectos no menos importantes en ese sentido. 

     Como conjunto de fenómenos emocionales y conductas relacionadas con el sexo, la sexualidad marca de forma decisiva al ser humano en todas sus fases de desarrollo y durante su vida. 2,   3

     Considerada a lo largo de la historia de la humanidad como una fuerza natural innata, cada  vez más investigadores se convencen de que en ella intervienen factores sociales, que deben ser estudiados detenidamente.

     El otro elemento vital de este tema sobre la homosexualidad, es la ética, ya que no se trata simplemente el estudio teórico del comportamiento moral de las personas o grupos de ellas, sino de fundamentar los actos, valorarlos y tratar de orientar adecuadamente para evitar conflictos morales. 4   

     En todas las sociedades conocidas, el comportamiento heterosexual es la orientación sexual preferida por la mayor parte de la población;  3,   5 no obstante, la homosexualidad ha existido siempre en el curso de la historia de la humanidad y generalmente se cataloga como algo inmoral, desagradable, asqueroso, abominable, lascivo e indecente, pero a pesar de esas actitudes intensamente negativas se ha incrementado el número de personas con esta inclinación sexual, pues los homosexuales son personas normales, con una orientación sexual diferente. 5

     El concepto de sexualidad va más allá de la finalidad reproductiva y de las normas o sanciones que establece la sociedad. 3,  4,  6  En ello influyen factores sociales como la familia, el alcoholismo y consumo de otras drogas; la violencia física, psíquica, verbal y sexual; el abandono filial, la promiscuidad y la prostitución, razones por las cuales se decidió analizarlos en este artículo.

Desarrollo

     La orientación sexual 2 – 4 se manifiesta en 3 direcciones: 

1.       La heterosexual o atracción de personas de un sexo por el otro

2.       La homosexual o atracción de personas de un sexo por otras del mismo

3.       La bisexual o atracción de personas hacia hombres o mujeres por igual

     Aunque se han señalado causas biológicas, genéticas y sociales, la homosexualidad no es una enfermedad y, por tanto, no hay nada que curar; sin embargo, la familia debe promover la orientación sexual correcta, que se corresponda con los roles de género; fomentar valores, independientemente de que el respeto a la diferencia es un principio humanista y que hay que aceptar la diversidad, 3 pero se impone tener conciencia de que la lucha contra la violencia, 7 la drogadicción, la prostitución y la corrupción puede influir en la orientación sexual, porque a veces es una desviación favorecida por las condiciones hostiles del medio.

     Entre los factores  sociales que repercuten  sobre  la orientación  social figura la familia, 8 con   sus 3 funciones básicas:

·    Económica o de satisfacción de las necesidades materiales

·    Biológica o reproductora

·    Educativa  y de satisfacción de necesidades afectivas y espirituales 9, 10

     La carencia de un sistema de valores bien definido y no aceptado inserta a la persona en un  vacío existencial y la deja a merced de criterios y pautas ajenas, impulsada hacia un desarrollo egoísta, impulsivo, escéptico y sin sentido.

     De hecho, la estabilidad familiar brinda seguridad económica, prevé los acontecimientos, aminora la incertidumbre, reduce el estrés, contribuye a la identidad familiar y aumenta el sentimiento de pertenencia.

     Las familias disfuncionales son un buen caldo de cultivo para una pésima relación entre sus miembros, así como también para la agresión, los vicios y la desorientación sexual.

     El alcohol y otras drogas son sustancias naturales o sintéticas, médicas o no médicas, legales o ilegales, que actúan negativamente sobre las funciones psíquicas, determinan tolerancia y dependencia y su uso excesivamente prolongado provoca efectos perjudiciales sobre el sistema nervioso central.

     La violencia dejó de ser un problema político y sociológico para convertirse en un reto para las autoridades sanitarias. La Organización Mundial de la Salud ha estimado que los actos violentos contribuyen a 15 % de la carga mundial de enfermedad. 11

     Asimismo, las bebidas en exceso pueden conducir a la violencia, por lo cual debe decirse que los efectos del alcohol se revierten sobre muchas personas y no solamente sobre los bebedores.

     Los delitos contra el normal desarrollo de las relaciones sexuales y contra la familia, la infancia y la juventud, se caracterizan por ser desagradables y deshumanizantes, por lo que suelen desencadenar crisis de impredecibles proporciones, dados los traumas físicos y psíquicos que sufren sus víctimas, sobre todo mujeres y niños. 11

     La violencia doméstica se manifiesta no solo en golpes físicos, sino también en formas sutiles que provocan impactos a más largo plazo, pero que pueden ser tan destructivos de la personalidad como los primeros, por lo que se conocen variedades de presentación física, psicológica, verbal y sexual.

     Actualmente no hay dudas de que el alcoholismo constituye el problema de drogas más importante; es responsable principal de violencias en todas partes (hogares, escuelas, centros laborales u otras), donde ocasionan desintegración familiar y deterioro social, caracterizados por desajustes de la personalidad, degradación, así como conductas delictivas y antisociales.  Alrededor de la mitad de los homicidios y violaciones se produce bajo el efecto del alcohol.

     En Cuba, los trabajadores de la salud no deberían limitarse a la curación de heridas y el examen medicolegal. La meta debe ser que asuman su papel activo en la articulación entre la sociedad y el Estado, para dar respuestas concertadas de base multidisciplinaria y con amplia participación social, que aborden la prevención y detección de ese grave problema para brindar la merecida atención a las personas que han sido víctimas de sus efectos.

Conclusiones

     Los factores biológicos  como la dotación genética y el medio hormonal prenatal determinan en gran medida la identidad de género (es el sentimiento subjetivo de saber a qué sexo se pertenece) y el papel de  género (es la expresión objetiva y pública del hecho  de ser hombre o mujer), pero esto se establece firmemente por la influencia de condiciones sociales, las cuales pueden incidir negativa o positivamente sobre la  formación de  la personalidad y el comportamiento de los individuos en su medio, al interactuar con los demás.

Referencias bibliogrÁficas

1.       Mechue TD, Charles GD. Problemas de salud del adolescente. En su: Principios de medicina interna.       10 ed. Madrid: Mc - Graw Hill Interamericana de España, 2003; t1: 37-44.

2.       Cordeiro SN, Tunato ER. Hábitos de higiene e sexuais de mucheres con nievo vaginites recurrentes. J        Bras Cloencas Sex Transm 2003; 15(2): 15-9.

3.       Duany Navarro A, Ravelo Pérez V. Violencia intrafamiliar en un área de salud. Rev Cubana Med Gen        Integr 2005; 21 (1-2) [artículo en línea].  <http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-       21252005000100004&lng=es&nrm=iso&tlng=es        [consulta: 28 marzo 2007]..

4.       Amano Cano Mc. Sexualidad y bioética. Rev Cubana Med Gen Integr 2005; 21 (1-2)    [artículo en        línea].<http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-       1252005000100015&lng=es&nrm=iso&tlng=es> [consulta:  28 marzo 2007].

5.       Masters WH, Jonson VE, Kolodmy RC. Homosexualidad. En su: La sexualidad humana. La Habana:        Editorial Ciencia y Técnica, 1987:456 – 87.

6.      Della Mora M. Use of contraceptive methods and sexual information in relation with abortion        antecedents in a saimple of pregnant adolescentes from 13 to 18 years old, scholanzed of the        Buenos Aires city. Rev Hosp Matern Infant Ramón Sardá,2003; 22(1):3-10.

7.       Mark H, Robert B. Exploración  médica de la víctima de violación. En su: Manual Merk. 10 ed.        Madrid: Elsevier, 1999; 192-9.

8.       Bartutis M. La familia y su papel en los problemas de promoción y prevención de salud. En su:        Lecturas de filosofía, salud y sociedad. La Habana: Editorial Ciencias Médicas, 2005: 45-54.

9.        López L. El saber ético de ayer y de hoy. La Habana: Editorial Félix Varela, 2004: 49-70.

10.    Luria AR. Las funciones corticales superiores. 2 ed. La Habana: Editorial Ciencia y Técnica, 1982:        49- 69.

11.    Morgue M. Violencia, sexualidad y drogas. Santiago de Cuba: Editorial Oriente, 2006: 11-24.

Dra. María de los A. Castellanos González.  Aguilera # 605 altos, entre Plácido y Barnada, santiago de Cuba

MsC. Dora Lidia Arce Gómez


1  Especialista de I Grado en Fisiología Normal y Patológica. Diplomada en Nutrición Clínica.     Profesora  Auxiliar   
    Facultad de Enfermería
2  Licenciada en  Química. Diplomada en Química Analítica. MsC en Medicina Bioenergética y     Natural. Profesora    Auxiliar
    Facultad de Enfermería
3  Especialista de I Grado en Medicina General Integral.  Residente de segundo año en     Cardiología    Cardiocentro del Hospital Provincial Docente “Saturnino Lora”
4   Licenciada Enfermería. Instructor
    Facultad de Enfermería

CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO

Castellanos González MA, Arce Gómez DL, Reina Castellanos LM, Lescay Rojas A, García Megret E. Homosexualida, familia, violencia y drogadicción [artículo en línea]. MEDISAN 2008;12(2). <http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol12_2_08/san13208.htm>[consulta: fecha de acceso]. 

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