Figura 6. Ocurrencia de accidentes del trabajo por cada 1 000 habitantes según día de la semana Reproducido de Rev Cubana Obstet Ginecol 1989;15:145.

Figura 5. Gastos en dólares según consumo de medicamentos por cada habitante de países occidentales desarrollados Reproducido de Rev Cubana Obstet Ginecol 1989;15:146.

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                                                                                                                              MEDISAN 2008;12(3)

 

ActualizaciÓn biomÉdica

Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas

Todo o casi todo sobre los carteles científicos
All or almost all about scientific posters 

Lic. María Elena Jiménez Arias 1


Resumen

     Actualmente, cualquier modalidad de reunión científica suele incluir una sesión de carteles, puesto que permite el intercambio interactivo de conocimientos entre personas interesadas en los mismos temas o líneas de investigación.  En este artículo se aborda lo relacionado con diferentes tipos de pósteres, características generales sobre su diseño y otros aspectos a considerar en cuanto a debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de tan eficaz y creativo recurso gráfico de comunicación.

Descriptores: pÓster; microformas; comunicaciÓn cientÍfica; exposiciones
Límites: HUMANO FEMENINO; HUMANO masculino


Abstract 

     At present, any modality of scientific meeting usually includes a poster session as it allows the interactive exchange of knowledge among people interested in the same topics or investigation lines.  In this article different types of posters, general characteristics on their designs and other aspects to be considered such as weaknesses, threats, strengths and opportunities of so effective and creative graphic resource of communication are approached. 

Subject headings: poster; microforms; scientific communication; exhibits
Limits: HUMAN FEMALE; HUMAN MALE


     La popularidad de los carteles en certámenes científicos crece por día, toda vez que permiten combinar sorprendentemente bien la creatividad y el impacto informativo, tomando en cuenta que la mayoría de los autores de ambos sexos se consideran creativos e impactantes por naturaleza, aunque muchos de los espectadores no lo estimen así.  De todas formas, siempre se agradece una sesión de esta modalidad ilustrativa en los congresos, talleres, jornadas u otros tipos de reuniones, porque la presentación oral de los trabajos impone la permanencia estática en los locales e impide lucir en todo su esplendor el vestuario y calzado escogidos para la fecha, que “casualmente” les gustaría mostrar a los participantes, porque lo cortés no quita lo valiente.

     La palabra poster, procedente del inglés, es un préstamo lingüístico que la Real Academia de la Lengua Española admitió en el 2001 con la significación de cartel que se fija en la pared sin fines publicitarios o habiendo perdido esa condición. 1 Obviamente, como han procedido con otros anglicismos, sus honorables miembros españolizaron y sometieron el vocablo a los rigores de la acentuación castellana, de manera  que lo tildaron en la o como voces llana (póster) y esdrújula (pósteres), respectivamente.

     A partir de los años 90 del siglo XX, el empleo de los materiales gráficos para la comunicación científica entre profesionales, técnicos y estudiantes de las diferentes ramas del saber comenzó a experimentar un ostensible crecimiento, que se ha mantenido hasta la fecha por innumerables razones, todas buenas.  Como muestra de ello, se estimó que en el 2005 fueron expuestos alrededor de medio millón de pósteres científicos en el mundo entero; 2 pero ya la cifra es muchísimo mayor.

     Actualmente, cualquier tipo de actividad científica (simposio, seminario, foro u otra) incluye muestras de carteles en su estructura convencional, 3 por las enormes potencialidades informativas de ese moderno mecanismo catalogado como “grande y con poco” (escaso texto escrito con mayores caracteres) 4 en ciencias de la salud  y otras ramas afines o de frontera.

     Hay pósteres para la docencia o formación profesional de usuarios; la descripción de casos clínicos; la promoción de medicamentos, medidas sanitarias o nuevas técnicas; la exposición de estudios originales y de evaluación; los informes de programas asistenciales o curriculares y los modelos de atención, entre otros.

     De hecho, la comunicación basada en imágenes constituye una estrategia efectiva, que garantiza un mayor y mejor contacto entre investigadores de diferentes generaciones, 2 puesto que lo que se oye, se olvida; pero lo que se ve, se recuerda.

     Según Rosell Puig, 5 la exposición de carteles es una sesión de láminas montadas en tableros didácticos (murales), donde se colocan los elementos gráficos sobre los aspectos fundamentales del tema y acerca de los cuales sus autores ofrecen las explicaciones pertinentes en forma breve y dinámica, a fin de poder dialogar con el auditorio.

Lo primero de lo primero… ¿qué es?

     Sin duda alguna, confirmar o decidir que su trabajo será presentado en póster, porque a partir de ese momento empezará a funcionar todo un engranaje de búsqueda y creación que exigirá conocer, entre otros elementos imprescindibles: diferentes tipos de carteles, características generales y aspectos establecidos en la matriz DAFO (debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades) para poder salir airoso(a) del  trance.

Lo primero de lo segundo…

     Tener muy claro el concepto de que los carteles científicos no son anuncios publicitarios ni informes propagandísticos, sino un medio idóneo para contribuir a la adquisición y difusión de conocimientos cientificotécnicos mediante recursos gráficos, donde el buen estilo debe predominar sobre la base de un adecuado equilibrio en su diseño.

     Constituyen una modalidad práctica, eficaz, económica y moderna de comunicación, con enormes posibilidades creativas y visuales para presentar los resultados de un trabajo de investigación a la comunidad científica en intercambios interactivos y hasta cierto punto informales. 2

Tipos de carteles

     Por su contenido (figura 1) se dividen básicamente 6 en 2 categorías:

·       Informativos: Al informar sobre actividades, cursos u otros eventos, en su esencia predominan los textos sobre las imágenes.  Son algunos afiches, anuncios, vallas o murales.

·       Formativos: Al promover hábitos de higiene, actitudes de confianza, prevención de enfermedades y accidentes, actos de conciencia u otros, en su contenido prevalecen las imágenes sobre los textos.  

Según se trate de unos u otros, el fin que persigan y el público al cual estén dirigidos, así serán los tipos de textos 7 que se utilicen para su ejecución:

1.        Informativo: Informa acerca de algo,  sin intentar modificarlo, y se clasifica a su vez en 2 modalidades:

a)     Divulgativo: Puede ser comprendido por lectores de diversos niveles educacionales  (apuntes, exámenes, diccionarios, enciclopedias…). 

b)     Especializado: Se trata de un léxico preponderantemente técnico, concebido para personas específicas e interesadas en asuntos más sui géneris (informes, leyes, artículos científicos…).

2.        Directivo: Insta a realizar alguna acción.

3.        Expresivo: Pone de manifiesto la subjetividad de los autores (característico de argumentos literarios).

     Los carteles científicos son formativos, con escritos especializados y en muchos casos directivos (cuando se refieren a intervenciones educativas, novedosos procedimientos, juegos didácticos u otros).

 

 

                   Figura 1.  Diferentes tipos de textos y carteles según su contenido

     Sobre esa base, textos e imágenes se materializan a través de diferentes tipos de mensajes (figura 2): los físicos transmiten la información por medio de ilustraciones confeccionadas a mano, fotografiadas o elaboradas con programas informáticos; los psicológicos actúan sobre los centros nerviosos, de manera que  el contenido visual repercuta en el entendimiento de los espectadores para que la señal perdure en la memoria y pueda ser colectivizada.

Figura 2.  Tipos de mensajes y sus representaciones

     En sentido general, los carteles se aglutinan fundamentalmente en 2 grandes grupos: textuales y gráficos. 8

·        Textuales

     Durante muchos siglos se utilizaron para anunciar obras teatrales o proclamar  leyes; 8 sin embargo, algunos autores se empeñan todavía en mantener vigente esa antiquísima  tradición, al mostrar el artículo científico completo luego de haber separado sus páginas y colocado una al lado de la otra como si fuesen horarios de clases, evaluaciones finales en las instituciones docentes o listas de productos en establecimientos de ventas (figura 3).   Esa es la desfavorable impresión que causan en los observadores, mayor aún cuando las letras son de tamaño 12 e incluso menor, para agravar el pronóstico.

 


 Figura 3. Cartel que contiene solamente texto.

·      Gráficos

     Los primeros carteles ilustrados y coloreados aparecieron en Francia alrededor de 1890; 8 de hecho, los más interesantes y atrayentes han sido objeto de colección y subastas.  Con el tiempo se combinó lo textual con lo gráfico, pero en diferentes proporciones, dadas aproximadamente por 20 % de textos, 30 % de espacios libres y 50 % de ilustraciones (figura 4). 

                           

Figura 4.  Otro esquema de póster, con bolsillo incluido para colocar en su interior plegables marcadores, definiciones, frases célebres y aforismos, entre otros elementos de interés para los lectores.

     Es importante puntualizar que, en los carteles científicos, las ilustraciones no constituyen adornos o figuras decorativas, sin otro objetivo que “embellecer” la información.  Lo atractivo no está reñido con lo práctico o funcional (figuras 5 y 6), pero debe haber una plena correspondencia entre ambos aspectos, de manera que lo bello sea también provechoso.

                                               

 

 

 

 

Características generales

     Independientemente de la denominación: póster, cartel, afiche, mural o pasquín, cada diseño persigue anunciar, presentar o acentuar algo y ha de estar colocado en lugares públicos 9, 10 o especialmente destinados para su exposición (salas, vestíbulos o pasillos centrales en eventos científicos); pero en cualquiera de esos casos, se trata de una lámina de papel, cartulina, tela u otros materiales, cuyo contenido, además de original, deberá ser expuesto con talento y limpieza: nada justifica que un cartel se parezca a otro, porque la imaginación es la facultad para crear o inventar, representar en la mente imágenes subjetivas u objetivas o idear soluciones a problemas teórico-prácticos, de modo que resulta única e individual como las huellas dactilares.

     Asombre a los visitantes por sus muestras de ingenio, no por el mal gusto de sus intenciones. 

     Hoy nadie discute que algunos tipos de artículos pueden exhibirse más eficazmente en pósteres ilustrados que durante una presentación verbal tradicional de 10 minutos; 11 pero si bien la creatividad no puede ser enmarcada dentro de ciertos límites sin que pierda su espontaneidad, es preciso frenar las imaginaciones desbordadas y las entusiastas demostraciones de lirismo, que nada tienen que ver con las representaciones de la ciencia y la técnica.

     Para que el póster cumpla su finalidad, debe expresar una idea sencilla, novedosa e interesante, teniendo en cuenta muchas consideraciones técnicas, psicológicas y estéticas, de modo que todas aquellas personas que se detengan a contemplarlo, se sientan atraídas por la originalidad con que se ha presentado el mensaje y lo retengan para socializarlo según se ajuste a esa costumbre milenaria de juzgar, evaluar, aprobar o desaprobar lo realizado por el prójimo.  Lo anterior requiere, además, que el lugar de exposición sea de fácil acceso, esté debidamente iluminado y posea una temperatura ambiental adecuada, puesto que el calor sofocante, los rayos del sol incidiendo directamente sobre los ojos, la pequeñez del local, los numerosos escalones hasta el sitio o la carencia de soportes para colocar los ejemplares, causan agobio respiratorio y trastornos mentales en creadores y espectadores; por tanto, si no se dispone de las mínimas condiciones de confort indispensables, se invita a renunciar a la idea de exhibirlos, porque esa apreciada sesión científica, a pesar de sus innumerables partidarios, no es obligatoria en absoluto.   

     Un cartel de mala calidad deviene un arma que sus autores entregan contra ellos mismos a los observadores y la comunidad científica en general.

Dimensiones

     En cuanto al tamaño, algunos autores 2 - 4 opinan que debe medir 1 metro de alto por 1 metro de largo (la más estándar) ó 1 metro de alto por 95 cm de ancho; otros 6, 12, 13 se inclinan por la forma apaisada, es decir, más larga que ancha: 1,50 m de largo por 1 m de ancho y 110 cm por 80 cm, respectivamente; en tanto unos terceros los prefieren marcadamente verticales, más altos que largos: 100 por 70 cm, 190 por 90 cm, 1 189 por 840 mm y 1,5 por 1 metro, en esos órdenes. 6, 11, 14, 15

     Lógicamente, en muchas actividades suelen especificarse las medidas que deben tener los pósteres, las cuales generalmente fluctúan entre 1,50 m de largo por 1 metro de alto y solo tienden a ser menores en los microcarteles (35 x 50 cm). 6                       .

Tipo y tamaño de letra 

     En los carteles, la originalidad puede entrar en contradicción con el abuso de diversidad; por tanto, evite utilizar más de 2 tipos  diferentes  de letras y prefiera las más sencillas, predominantemente redondas (no en cursivas), lo cual casi excluye a las diseñadas con patines o serif.  Se recomienda en especial el uso de las fuentes: Arial, Bookman Old Style, Helvética, Orator, SimSun, Tahoma, Verdana u otras análogas, siempre alternando mayúsculas con minúsculas como en los textos habituales (los lectores están más acostumbrados a esa combinación de altas y bajas que aparece en los libros, revistas y periódicos) y en un tamaño no menor de 20, aunque en el título pueden ser más grandes.

     Habida cuenta de que el contenido ha de poder leerse a simple vista desde una separación fluctuante entre 1 ó 2 metros, 2, 6, 15 usted debe asegurar que dicho requisito se cumpla.  Si la persona que elaboró el  cartel  no  distingue lo escrito desde esa distancia, tampoco podrán hacerlo los demás.  ¿En verdad quiere eso?

Secuencia de la lectura

     Las diferentes partes del cartel deben organizarse de izquierda a derecha y de arriba abajo, pues el espectador suele comenzar a leer en el extremo superior izquierdo y terminar en el inferior derecho por el fenómeno denominado “gravedad de la lectura”, 13 que es además la forma habitualmente utilizada en la cultura occidental.  De todas maneras, previendo que algún lector pudiera seguir un orden contrario, convendría indicarle el camino con flechas o la sucesión con números.

     Para destacar visualmente el aspecto más importante (que puede ser una frase, una palabra o una imagen) se sugiere colocarlo un poco más arriba del centro geométrico del póster, con vista a lograr que converjan en ese punto los restantes elementos  de la composición, si fuese el caso, en busca de la transmisión instantánea del asunto medular (nueva técnica quirúrgica, medicamento más eficaz u otro),  el  cual  deberá  llamar  la  atención por su mayor tamaño, letras más grandes (26 ó 28, siempre en negritas) o diferente color, para que sea captado de una ojeada.  También puede ser una ilustración clave.

Estructura interna

     Se conocen 3 aspectos fundamentales para mostrar: texto, datos (tablas, gráficas, cuadros, diagramas de flujo) y figuras.

     Una mezcla de esa tríada suele despertar el interés de los asistentes, aunque el número de   partes 4 no debe exceder de 10 (figura 7).   De ese modo, 3 pudieran dedicarse a textos (una para título [sin la palabra título delante, para no ser recurrente], autores y afiliación institucional; otra para Introducción y esencia del Método; la tercera para las Conclusiones) en los artículos con el formato IMRYD del grupo de Vancouver: Introducción, Método, Resultados y Discusión; y las 7 restantes a ilustraciones.  En los casos clínicos, las 3 primeras serían: una para título y otras generalidades, la segunda para la Introducción y la última para una breve descripción de la rara enfermedad, principales resultados de las pruebas realizadas, tratamiento y evolución; los espacios restantes se destinarán a las figuras (fotografías, dibujos, láminas, trazados y demás).

                                         Figura 7.  No más de 10 partes en su estructura

     Todos los trabajos científicos, con independencia de su diseño, incluirán una Introducción; sin embargo, a pesar de muy variadas opiniones, 4  no son imprescindibles el Resumen y las Referencias bibliográficas, pues solo contribuirán a aumentar innecesariamente el número de partes textuales, que entonces sumarían 5.  A los espectadores no les gusta leer demasiado en una sesión de carteles, puesto que el suyo no será el único expuesto y deberán mirar también los otros, más aún cuando se ha calculado que en 2 minutos cada observador ha de haber tenido tiempo suficiente para pasar la vista por el póster completo.

     Lo planteado significa que los párrafos no rebasarán las 6 líneas, en cada una de las cuales no se utilizarán más de 5 ó 6 palabras (regla de 6 x 6).  Los cartelistas deben saber que un póster repleto de información ahuyentará a sus presumibles lectores, pues según Fathalla, 16  lo importante es dejar “al público con un mensaje para llevar a casa”.

     Por otra parte, en el dominio de los autores no es preciso especificar quiénes fungieron como tutores o asesores en el estudio, excepto en los foros estudiantiles, donde la autoría principal corresponda a los educandos; de igual manera, el número de creadores no debe ser excesivo, pues nadie creerá en la participación de tantas personas para la ejecución de un cartel muy sencillo y cuyos nombres pudieran no caber en el soporte de exhibición. Cuando hay muchos colaboradores “directos” en la preparación del artículo, se sabe que menos de la mitad merecen ser reconocidos como los verdaderos diseñadores del póster; y en un acto de fe, para hacer justicia, menos de la mitad de la mitad.

     En algunos casos, según instrucciones precisas, se mencionarán primero los apellidos y luego las iniciales de los nombres de autores y coautores; pero usualmente se escriben los nombres de pila completos, seguidos de los patronímicos, en ese orden.

Sugerencias para su diseño

     Aunque existen otros programas informáticos que permiten trabajar eficazmente textos y figuras con óptima resolución para ser reproducidos, como Macromedia FreeHand MX 17 (crea imágenes mediante la técnica de gráficos vectoriales, gracias a la cual el tamaño de las ilustraciones resultantes puede ampliarse o disminuirse sin pérdida de calidad), todavía el de Microsoft PowerPoint sigue ocupando el primer lugar entre los preferidos, puesto que genera un perfil blanco que no llega hasta el borde del papel, proporciona plantillas para todo tipo de información a mostrar y garantiza una fotocomposición electrónica excelente para la impresión.

     Los fondos degradados suelen editarse mal en comparación con los lisos, pues no fueron concebidos para ello y pierden nitidez al ser capturados fuera de los ordenadores.

     El contenido puede fijarse en un pliego de cartulina completo o por partes separadas, 4 donde cada una de estas equivale a una hoja de tamaño carta (8½ x 11 pulgadas), con textos interlineados a 1,5 espacios.  Las cuartillas podrán ser colocadas indistintamente en forma vertical u horizontal, según los espacios de que se disponga o el gusto estético de sus autores.

Conveniencia de las ilustraciones

     Según lo publicado con  acierto en una revista chilena 18 y mencionado de alguna forma con antelación, las figuras no son adornos y solo resultan útiles cuando muestran una imagen interesante sobre la tendencia de los datos.

     Los autores deben saber seleccionar la ilustración más acorde con los resultados que aspiran a reflejar: pirámide de población para información demográfica, curvas de supervivencia para estado clínico, diagrama de líneas para la evolución y así sucesivamente, incluidos: gráfica de barras, histograma, polígono de frecuencias o pastel (manzana o torta), entre otras.

     Cabe aclarar que las tablas, los esquemas y los cuadros suelen facilitar la comprensión de conceptos o la representación de valores cuantitativos; sin embargo, aunque las gráficas tridimensionales puedan ser elaboradas fácilmente con los programas informáticos actuales, resultan más difíciles de entender que las de 2 dimensiones. 15

     También pueden utilizarse  dibujos, grabados y caricaturas.  Estas últimas son muy apreciadas cuando ilustran temas que lo permiten (docencia, ética médica, vocación académica u otros), pues el humor transmite graciosa y rápidamente conocimientos científicos con un lenguaje  que se ve.  La labor de caricaturistas novatos o poco renombrados puede ser divulgada por esta vía; sin embargo, hay que realizarla con moderación, evitando reflejar situaciones negativas como la ridiculización de actuaciones, los objetos repugnantes y las escenas dramáticas o hirientes sobre determinados comportamientos.  No todo lo jocoso hace reír.

     Cada ilustración debe tener un título breve, no centrado y sin punto final, que aparecerá en la parte superior cuando se trate de tablas, cuadros o gráficos, pero en la inferior cuando describa fotografías, organigramas u otras figuras.  En todos estos casos, incluida la fuente de donde se extrajo la información, el texto aclarativo se alineará siempre a la izquierda.

     Para conjuntos pequeños de datos deben preferirse las tablas en lugar de los gráficos; para figuras humanas, los globos de texto cuando indiquen diálogos o aclaraciones.

     Los archivos originales deberán tener un formato de alta resolución para evitar que las imágenes se difuminen o los píxeles (cuadraditos) se hagan visibles al imprimirlos para la exhibición. 2

     Se aconseja con fuerza que todas las ilustraciones del cartel sean auténticas, pues solo esa propiedad las hará originales.  Trate de fotografiar las muestras o piezas anatómicas usted mismo(a) o su equipo de trabajo, pues no siempre basta con citar la fuente; a veces hay que solicitar autorización a los autores o editores de las imágenes, quienes en ocasiones no permiten su reproducción parcial o íntegra.

     En los casos clínicos, cuando se exhiban rostros de personas o figuras completas, debe especificarse que no actúan a espaldas de ellas o sus familiares, previa aclaración: Por cortesía de, u otra fórmula similar de aceptación.  Se ha comprobado que cubrir los ojos con una banda negra no garantiza el anonimato, así que es mejor proceder correctamente desde el principio para poder dormir sin sobresaltos. Tampoco se añadirán detalles innecesarios de identificación: número de historia clínica, de la biopsia u otras pruebas indicadas, del informe anatomopatológico o del carné de identidad de quien se trate.     

     Las tablas complicadas no son buenas para “hablar” visualmente, de forma que se recomienda respetar los límites de hasta 7 líneas y 4 columnas como números máximos de divisiones internas; pero si resultan más complejas en su estructura, entonces sustitúyalas por gráficos e incluso elimínelas si no logra hacer un nuevo ajuste en su configuración, porque nadie –excepto usted–  podrá explicar su insistencia para ser incomprendido(a).

     Entre otras observaciones figuran:

·    Nunca presente los mismos datos en más de una forma (si elabora una tabla, no confeccione un gráfico con idéntica información: escoja uno de ambos).

·    Los datos deben organizarse de manera tal que sus elementos se lean de arriba abajo y no transversalmente. ¿Ha tratado de sumar datos dispuestos en forma horizontal?

·    Los encabezamientos suficientemente claros evitarán que el lector se vea obligado a acudir al texto.

·    Los títulos de las tablas o pies de figuras deben resultar concisos y no estar divididos en 2 ó más oraciones o frases.

·    Los titulillos de columnas (verticales) y filas (horizontales) han de ser comprensibles y precisos e incluir unidades de medida cuando proceda.

·    Las tablas no se cierran a los lados ni contienen líneas verticales u horizontales en su interior,  salvo las que delimitan los encabezamientos en las filas.

·    En los números decimales, el punto se sustituye por la coma.

·    En las columnas destinadas a los porcentajes, estos serán completados con ceros cuando no indiquen fracciones: 75,0 %.

·    El número de la tabla debe ser arábigo, sin la abreviatura No. ni el símbolo # delante de este.  Basta un espacio en blanco entre ambos: Tabla 3.

     A los efectos, se prefiere emplear el término tabla  para reflejar datos estadísticos y el de cuadro para presentar textos (características de microorganismos, componentes de medicamentos u otra información no numérica), si bien tal predilección no es axiomática.

     En  la gráfica de barras, estas últimas no deberán  ser más de 5 a 7, pues muy abarrotada perderá su condición de transmitir en un destello las diferencias o igualdades entre los valores comparativos.

     Una torta o manzana (gráfica circular) resultará inadecuada para un cartel si hay que dividirla en numerosas partes cuneiformes: 3 a 5 son la cifra ideal.  Se suele separar el sector correspondiente al mayor o menor valor, según lo que se desee destacar, en el primer caso sombreándolo de color claro y en el segundo, donde pueden estar representados varios pequeños fragmentos, de tonalidades oscuras. 19

     Asimismo, podrían emplearse cuadros sinópticos.

     Un consejo sano: Solo utilice tablas cuando convenga mostrar datos exactos; y gráficas, cuando resuelva ilustrar las tendencias (aproximadas) de los resultados.

No titubee cuando necesite la ayuda especializada de un diseñador gráfico o dibujante profesional para dar forma aceptable al lenguaje visual que usted quiere que el público escuche con los ojos. Abandone la cómoda posición que supone copiar y pegar ilustraciones de cualquier procedencia, pues si no son las del banco de imágenes para uso de todos (de libre acceso), las otras pueden crearle verdaderos problemas con sus dueños.

Menú de ayuda

A.   Lo positivo 

-   Fortalezas

Para lograr una exitosa sesión de carteles se impone:

·         Reconocer que esta forma  de exposición permite otorgar más tiempo a otras modalidades que requieren desarrollarse con características de plenaria o presentaciones orales en los diversos salones. 20

·         Admitir que se trata de un mecanismo eficaz para comunicar mensajes con inmediatez, puesto que fusiona el atractivo visual con la fuerza emotiva. 6

·         Tener siempre presente que los pósteres constituyen una alternativa distinta, potencialmente creativa; práctica y económica para mostrar hallazgos y experiencias de especialistas en diferentes campos profesionales.

·         Incluirlos en las actividades científicas, porque facilitan reflejar de manera más sencilla y mejor los resultados de experimentos complejos que en una exposición verbal.  3

·         Saber que en el caso de los carteles científicos es posible leer su contenido en un lugar determinado, para un público específico, de modo que se propicia la interacción de los autores con sus lectores o espectadores en cuanto a la discusión de aspectos metodológicos o utilidad y novedad de los elementos exhibidos.

·         Recordar que puede retornarse al lugar de presentación cuantas veces sea necesario, si acaso se desea observar detalladamente las imágenes o tomar notas sobre algunas informaciones de interés.  3

·         Divulgar su ventaja de que pueden ser reutilizados como medio promocional en el propio espacio de trabajo, foros de ciencia y técnica, exposiciones u otras actividades científicas distintas de aquellas para las que fueron originalmente diseñados.  2

·         Crear un comité científico al respecto, que analice con rigor e imparcialidad las propuestas y escoja los temas mejor ilustrados, sintetizados y distribuidos según el formato, a fin de evitar la comparación involuntaria e inevitable (a veces devastadora) que establecen los visitantes al observar, alternando,  estupendos y pésimos diseños en un mismo espacio físico de presentación.

·         No es inteligente promover despiadadas burlas, favorecidas por insensatez de los organizadores del evento al obviar el proceso de selección, que además de herir a los cartelistas, generan un efecto devaluador de la actividad en su conjunto.

·         Indicar a los autores qué deben hacer antes, durante y después de la sesión de carteles, 2 para lo cual habrán de ser previamente informados acerca de la fecha, hora, duración y ubicación de estos, pues solo así no andarán deambulando en el sitio  de exposición con el entrecejo fruncido, buscando dónde colocarlos sin molestar a los demás.

·         Asignar a las muestras un color o número de registro 4 según áreas o temas afines, que estaría especificado como guía en los soportes de exhibición (paredes, mamparas, trípodes o tableros).

·         Premiar de diferentes formas (con entrega de libros, objetos artesanales u otros obsequios e incluso en metálico) los pósteres mejor elaborados y defendidos, pues la posibilidad de competir  suele ser un acicate para elevar la calidad de los materiales expuestos; sin embargo, es preciso difundir anticipadamente las bases de ese concurso especializado, con vista a garantizar un mayor número de participantes interesados en obtener estímulos y reconocimientos por su obra.

-   Oportunidades

     Entre las más importantes sobresalen:

·      Garantizar el intercambio directo y personal entre los participantes; 20 retroalimentación invaluable para confirmar o redefinir la investigación e incluso modificar su visión del problema, así como también para promover, a través de ese contacto interpersonal con colegas o similares, el establecimiento de redes y grupos de discusión. 2

·      Al responder preguntas formuladas por el público, los cartelistas pueden recibir información de otras personas que siguen su misma línea de investigación y entre las cuales sería factible encontrar nuevos colaboradores 21 y amigos.

·      Crear un ambiente ideal para exponer intereses profesionales a la comunidad científica, pues los espectadores suelen opinar informalmente entre sí a medida que se mueven de un cartel a otro; y en ese marco contextual, los autores hábiles tienen un escenario mucho más acogedor para presentarse a sí mismos de la mejor manera posible, lo cual puede contemplar incluso el ofrecimiento de pequeñas tarjetas de identificación, contentivas de datos personales generales y de localización física, telefónica y de correo electrónico, con vista a darle un toque de gracia a la suerte o la casualidad, porque nunca se sabe...  

·      Favorecer la publicación de los resultados, luego de haber sido observados por sus pares académicos, practicantes de una profesión y tomadores de decisiones, en alguna revista científica de alto impacto o reconocido prestigio.

·      Entregar plegables, discos compactos o microcarteles sobre la información mostrada, así como  postales alegóricas, marcadores para libros, portallaves, almanaques de bolsillo u otros souvenires.  A las personas suelen fascinarles los obsequios y, además de agruparse  en torno a quienes los entreguen, recordarán de buen grado los contenidos de esos carteles y las explicaciones de sus autores.  Toda fórmula para atraer es válida.

·      Poder presentar de todas formas los resultados de su estudio al haberse agotado los espacios para  las ponencias, lo cual es particularmente preferido por quienes sienten temor a hablar en público como en las presentaciones orales o no pueden dejar de mirar fijamente a un solo espectador mientras exponen su conferencia.

B. Lo negativo

- Debilidades

·      Considerar que un cartel es igual a un artículo científico y estructurarlo como tal, puesto que en el primer caso deben priorizarse las imágenes y minimizarse los textos, de manera que los párrafos se sustituyan por esquemas o diagramas; los resultados, por tablas, cuadros, gráficos o mapas; la descripción de casos clínicos, por figuras, electrocardiogramas o demás trazados, y así sucesivamente. De hecho, el predominio de ilustraciones hace la diferencia entre uno y otro; más aún, debe recordarse que no se trata de un trabajo científico completo, escrito con letras    grandes. 14  El cartel es una radiografía del cuerpo del artículo.

·      Abandonar el póster a su suerte.

       Los autores deben permanecer al lado de su obra durante el tiempo señalado para ello, a fin de poder defender sus criterios con dignidad.  Se cuentan tristes historias de carteles mudos y penosamente indefensos, porque sus creadores se avergonzaron del mal diseño al compararlos con otros en plena sesión y se  ocultaron detrás de mamparas y espectadores para evitar que los vincularan con los engendros reproducidos.

     Esto ocurre generalmente cuando se participa en las actividades por participar, sin más interés que ese.  Una malpraxis científica que siempre despierta un sentimiento de culpabilidad (en los que la tuvieron y en los que la aceptaron).

·      Dejar expuesto innecesariamente el póster luego de haber concluido su exhibición, por cuanto esa decisión será interpretada como egocentrismo o desinterés.  En cualquiera de ambos casos falta  el sentido común, que es pariente cercano de la necedad.

·      No gestionar la publicación del contenido revelado en forma de cartel, pues si bien este constituye su primera presentación pública como informe científico, 3 estará incompleto mientras no pueda ser  consultado íntegro en fuentes primarias de divulgación  (impresas o electrónicas).

·      Permitir que los miembros del tribunal o jurado evalúen habilidades no relacionadas con la  presentación del póster, tales como el uso de computadoras, transparencias, diapositivas o dramatizaciones, 15 que enriquecen la exposición como valor agregado, pero no determinan la calidad del contenido.  Puede haber autores muy diestros en la utilización de medios adicionales para defender carteles con escaso aporte científico y a la inversa: presentadores sin otros recursos de apoyo que la originalidad y funcionalidad de lo mostrado en excelentes pósteres, de donde se infiere que es preciso valorar el conjunto.   

·      Molestarse cuando el público formule algunas preguntas o comentarios sobre lo exhibido en el cartel.  Recuerde que en esa modalidad de exposición también se persigue informar, persuadir y convencer; por tanto, escuchar otras opiniones podría ayudarle a replantear determinados aspectos o perfilar descripciones insuficientemente esclarecidas.  Se trata de debatir entre personas civilizadas para compartir experiencias e ideas y no de imponer sus criterios por sobreestimaciones propias acerca de la trascendencia de su estudio.  Las críticas oportunas pueden hacerle entrar en razones antes de inclinar la balanza hacia el descalabro.

·      Enviar el póster con otras personas para viajar más ligero y cómodo de equipaje. Puede correrse el riesgo de que no llegue a tiempo para ser colocado, pues solamente sus autores son capaces de calibrar el justo valor de ese material gráfico sobre su investigación más importante y novedosa, al menos para ellos.

No deje en manos  de los demás lo que se considera responsabilidad suya.

·       Considerar que un cartel puede prepararse suficientemente bien (y en horas de la noche) la víspera de su exposición, sin haber distribuido previamente las partes en un esquema primario para garantizar el necesario equilibrio entre lo escrito e ilustrado.  Esa falta de hábito y concierto le llevará a improvisar con gran premura y es bastante probable que omita aspectos relevantes, confiando en que el público los conoce de antemano; pero metafóricamente hablando puede aseverarse que los espectadores no quieren probarse un traje para ver si les sirve: buscan uno a la medida.

- Amenazas

·       Emplear superabundancia de información,  especialmente con letras pequeñas.  En el póster no cabe   todo, lo cual significa que transgredir esa afirmación favorecerá el amontonamiento del texto y obligará a reducir el tamaño de la fuente.

·       Utilizar letras mayúsculas en su totalidad o muy elaboradas como Mistral, Coronet, Marigold u otras similares, seguramente recomendables para documentos menos formales o cartas de amor.

   En el primer caso por ser todas altas y en el segundo por demasiado adornadas, lo cierto es que harán fracasar la muestra por ininteligibles para los espectadores.

·       Usar siglas, acrónimos, abreviaturas o jerga médica en el título del trabajo o parte del contenido, que   puedan requerir las claves de un código para descifrarlas.  En esas exhibiciones no hay tiempo para desentrañar lo misterioso o desconocido.

·    Cometer faltas de ortografía o concordancia.  Nada decepciona más al público que los nombres escritos erróneamente (de personas, procedimientos, enfermedades, microorganismos o fármacos) y la no correspondencia entre las palabras (género, número u otras partes de la oración) según reglas gramaticales.

   Cualquier error se magnifica en el póster 14 y la experiencia confirma que los observadores fijan insistentemente  la mirada – no siempre de forma involuntaria – en la previsible equivocación.

   Recuerde que a pesar de su ruego interno, la tierra no se abrirá para tragarle por su injustificado descuido.

·    Mostrar ilustraciones (fotografías, dibujos u otras) sin la suficiente nitidez o carentes de notas explicativas.  Todo puede fallar cuando se olvida que una excelente representación gráfica sustituye a más de mil palabras, lo cual impone seleccionar la mejor en cada caso.

·    Incluir información inconsistente, de manera que los pies de figuras no se correspondan con lo reflejado en estas ni las sumas numéricas  o porcentuales de las columnas (en las tablas) con lo totalizado en las filas.

·    Añadir efectos que distraigan la atención: materiales brillantes o fosforescentes que reflejen la luz y molesten demasiado a la vista; pésimo contraste de colores claros sobre fondos claros y oscuros sobre más oscuros, 14 de forma que dificulten la lectura; informaciones escritas sobre paisajes u otros dibujos, como en diapositivas prediseñadas por algunos programas de computación, que obliguen a  pegarse al póster para poder comprenderlas.  Los observadores no suelen autoflagelarse por esa causa.

·    Preferir el párrafo americano para el texto (justificado en ambos márgenes), independientemente de los desiguales y antiestéticos espacios en blanco que pudieran quedar entre palabras, cuando se evitarían al redactar mensajes cortos con viñetas o en columnas.

    El cartel es “un grito en la pared”, 6 de modo que al llamar la atención de los posibles lectores debe mostrar un diseño limpio y visualmente atractivo, que impresione con agrado desde la primera vez.

·    Elaborar un tipo de cartel-cuadernillo (figura 8) y fijarlo por una de sus esquinas o bordes, o por 2 de ellos, para que el público asistente se detenga y revise todas aquellas páginas, colocadas unas debajo de las otras; maniobra que exigirá manipularlas constantemente hasta conseguir que se deterioren, humedezcan con el sudor de los dedos o desprendan y “vuelen” como alas sueltas por el sitio escogido.

Si algunos cartelistas consideran que esa “novedosa modalidad” se irá imponiendo progresivamente, no caben dudas de que integran las filas de los soñadores utópicos del futuro.

Figura 8.  Cartel-cuadernillo con algunas páginas desprendidas al hojearlo.

·    Mecanografiar el contenido en máquina de escribir. 22, 23  Olvídese de ella aunque la tenga en su hogar.

Tampoco lo haga en un papel que pueda tornarse amarillento.  El bond blanco resulta insustituible.

·    Parcializarse hasta el punto de aprobar la exhibición de temas libres muy poco originales o sustentados en polémicas conjeturas, por el simple hecho de ser amigos de sus autores.

   El público no tiende a ocultar su disgusto cuando se presentan asuntos triviales o de escaso interés científico y recuerda por mucho tiempo con desagrado la mala calidad de algunas exposiciones.

·    No designar a determinadas personas para custodiar los carteles cuando sus realizadores se encuentren en sesiones plenarias,  intermedios de las conferencias o refrigerios, si ese fuera el caso, pues al exhibir anticipadamente los pósteres sin mantener la vigilancia de sus creadores, podría arriesgarse las muestras a la acción inescrupulosa de algunos  “depredadores”, porque a veces los hay.

·    No informar previamente sobre la índole del material del espacio (tablero, trípode, mampara o pared) donde será colocado el cartel, pues sus autores deben saber si tendrán que llevar chinchetas, cinta adhesiva, pegamento o engrudo para colgarlo, así como también si los organizadores les proveerán de esos medios o no. 4  Las superficies duras pueden dañar los pulgares al tratar de introducir los clavitos de cabeza chata para sujetar el póster.

·    “Beneficiar” públicamente determinados intereses, grupos de opinión o puntos de vista, pues aunque el póster puede promocionar las ventajas de nuevos productos farmacéuticos, técnicas, equipos o instrumentos médicos de probada eficacia, los cartelistas no están obligados a ser “amañadores” para complacencia de algunos y descrédito propio al defender resultados insuficientemente validados por la objetividad y probidad profesional de sus garantes.

·     Alentar falsas esperanzas al apenas aclarar cuándo los tratamientos o medicinas mencionados se hallan en período de prueba y no a disposición aún del público en general. Piense que el lector (o algún miembro de su familia) pudiera estar sufriendo la citada enfermedad. 24

Cuando las debilidades y amenazas se juntan, el éxito de la actividad se tambalea.

C. Lo interesante

     Cuando el comité organizador de la sesión de carteles no especifique en qué  soportes de exhibición podrán ser expuestos, una magnífica decisión será portar 2 finas varillas de madera del largo del póster, 13 diseñadas para guardarse dobladas y ocupar poco espacio (figura 9),  de modo que puedan enderezarse en el lugar previsto y fijar el material  con tachuelas u otro medio de sujeción en ambas (superior e inferior), sin olvidar prever cómo colgarlo.  El contexto es oportuno para recordar que persona precavida vale por dos.

                                                      

                                   Figura 9.  Varillas en el proceso de doblaje para ser guardadas.

     También pueden elaborarse carteles de alas o plegables (trípticos), divididos en 3 partes que pueden doblarse unas sobre las otras, es decir, las de ambos lados sobre la del medio o central, lo cual permite llevarlos cerrados hasta el sitio de exposición y abrirlos sobre el soporte indicado.

     En el póster se admite pegar láminas, incluso recortadas de otros documentos hasta formar un colage con ellas; pero también exhibir imágenes y textos movibles como en algunos libros de cuentos infantiles.  

     Los carteles pueden contener reproducciones en tercera dimensión, ya sean muestras, conservaciones anatómicas o mapas, de forma que aparezcan como figuras en bajorrelieve, sobresalientes de la cartulina plana.  Entre otros posibles materiales para lograrlo, tanto al papel maché como a las piezas de poliespuma, corresponden lugares privilegiados por su liviandad.

     En trabajos relacionados con nuevos redimensionamientos de locales o servicios en instituciones docentes, asistenciales o de promoción sanitaria, nada mejor que los prototipos tridimensionales en maquetas.

     Las presentaciones en Microsoft PowerPoint, con efectos de animación o sin ellos, funcionan como carteles en movimiento al producirse la transición de una diapositiva a otra.

Comentario final

     En esencia, reconozca que los buenos diseños son aquellos que llaman espontáneamente la atención de los observadores, independientemente de su voluntad, como en los amores a primera vista.  Prepárelos pensando en imanes con poderosas propiedades de atracción, no solo por la singularidad del contenido, sino por la pertinencia de las imágenes, la fuente, los colores, la composición, el tamaño y la estructura.

     Repítase una y otra vez el siguiente adagio (entrecomillado) como si fuera suyo: Mi cartel debe ser visto “ como un anzuelo en el agua: si la carnada es apetitosa, el pez la morderá.” 18

     Asegúrese de que lo escrito, además de sencillo, claro, conciso, riguroso, elegante y ético, sea realmente lo que quiso decir. Y, por supuesto, nunca se permita escribir peor de lo que habla. 25

     Finalmente, si a pesar de las orientaciones generales y recomendaciones específicas, derivadas de la consulta de muchas publicaciones sobre la materia y de experiencias personales, su póster no es de los mejores y más visitados, entonces su meta inicial y más anhelada fue siempre esta y en cualquier escenario: quedar mal a pie de obra.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1.     Navarro FA.  Diccionario crítico de dudas inglés-español de medicina. 2 ed. Madrid: McGraw-Hill Interamericana,  2005:791.

2.     Mendoza Martínez VM, Rivera Heredia ME, González Videgaray MC, Río Martínez  JH del. Criterios para la presentación de carteles científicos. <http://74.125.45.104/search?q=cache:644D72C0sNEJ:www.inteligencianet.com/file.php/1/AN_Principal/Pagesfrom_RevFIMPESCIF-07-2.pdf+Diferentes+tipos+de+carteles+cient%C3%ADficos&hl=es&ct=clnk&cd=19&gl=cu [consulta: 25 agosto 2008].

3.     Piñeiro Fernández OA.  El cartel como recurso para presentar resultados de investigación científica. Rev Cubana Med Gen Integr 1998;14(2):187-90.

4.     Alfonso Reyes C, Llanos G.  La alegría de publicar 3.  Las presentaciones de carteles en congresos científicos.  Colomb Med 2001;32:93-5.

5.     Rosell Puig W.  Medios de enseñanza.  La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1989: 47-79. 

6.     Recomendaciones en la elaboración de un cartel.<http://www.uclm.es/profesorado/Ricardo/Cartel.htm>[consulta: 6 agosto 2008].

7.  Tipos de texto. <http://es.wikipedia.org/wiki/Tipos_de_texto > [consulta:15 agosto 2008].

8.   Póster.<http://es.wikipedia.org/wiki/P%C3%B3ster> [consulta: 15 de agosto 2008].

9.        Afiche. Cartel. Pasquín.  En: Aristos.  Diccionario ilustrado de la lengua española.  La Habana:Editorial Pueblo y Educación, [1985?]: 28; 127; 452.

10.    Real Academia de la Lengua Española. Póster. Cartel. <http://buscon.rae.es/draeI>[ consulta: 19 agosto 2008].

11.    Sugerencias para la confección de póster o carteles. <http://www.sld.cu/uvs/cirured/temas.php?idv=21017>  [consulta: 15 agosto 2008]

12.     Jara Casco E.  Presentación de trabajos científicos en cartel o póster.  Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(2):410-5.

13.     Normas para la preparación del póster y sugerencias para su diseño. <http://www.sag.org.ar/normas-poster.htm> [consulta: 6  agosto 2008].

14.     Sugerencias para preparar un póster. <http://www.bcmedic.com/congresosepar2005/INSTRUCCIONES%20PARA%20LA%REALIZACION %20DE%20POSTERS%20SEPAR.pdf#search=%22C%C3%B3mo%20preparar%20un%20pC3%B3ster> [consulta: 6 agosto 2008].

15.     Confección de un cartel (póster).<http://www.policlinicarampa.sld.cu/docencia/cartel.html> [consulta: 17 septiembre 2008].

16.     Fathalla MF.  Guía práctica de investigación en salud.  Washington, DC: Organización Panamericana de la Salud, 2008:169-78.  (Publicación científica y técnica: nr 620).

17.     Lucas García N de, Bueno Domínguez L.  ¿Cómo hacer un póster?  Rev Electr Med Intens 2004;4(4). <http://remi.uninet.edu/2004/04/REMIA016.htm> [consulta:25 agosto 2008].

18.     ¿Cómo presentar los resultados de una investigación científica?  Rev Chil Cir 2007;59(2):156-60.

19.     Cuadro sinóptico. < http://es.wikipedia.org/wiki/Cuadro_sin%C3%B3ptico>[consulta: 13 octubre 2008].

20.     Pérez Fernández E.  El microcartel: una herramienta eficaz para la comunicación científica. Acimed 2000;8(3):208-15.

21.     Day RA, Gastel B.  Cómo preparar un cartel.  En su: Cómo escribir y publicar trabajos científicos. 4ed esp. Washington, DC: Organización Panamericana de la Salud, 2008:195-9.

22.     Cabrera López L, Hernández Cabrera GV, Valdés Leiva L, Pérez Clemente F.  El cartel como modalidad de presentación de trabajos científicos en medicina familiar. Nuestra experiencia.  Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(2). <http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252000000200017&lng=es&nrm=iso&tlng=es> [consulta: 15 agosto 2008].

23.     Solsona F.  Consejos útiles para mejorar las presentaciones técnicas audiovisuales. Acimed 2000;8(3):239-43.

24.     Viera C. Breve manual sobre comunicación de la ciencia [2004] http://www.scidev.net/ms/sci_comm/index.cfm?pageid=311>[consulta: 13 octubre 2008].

25.     Rlivon.  Cómo escribir mejor. <http://www.genteloca.com/?id=13195&todas=si>[consulta: 15 agosto 2008].

Lic. María Elena Jiménez Arias.   1ra de Versalles No.198, Reparto Marimón, Santiago de Cuba

Lic. María Elena Jiménez Arias


 Licenciada en Filología, especializada en Lingüística Hispánica.  Instructora
    Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas

Recibido: 12 de agosto de 2008
Aprobado: 2 de septiembre de 2008

CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO

Jiménez Arias ME. Todo o casi todo sobre los carteles científicos [artículo en línea]. MEDISAN 2008;12(3). <http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol12_3_08/san12308.htm> [consulta: fecha de acceso].

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