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Evolución histórica del proceso de formación del psicólogo en la salud, con énfasis en la sistematización de los contenidos básicos de la profesión

 

Historical development of the psychologist's career training in health focusing on systematization of the profession basic contents

 

 

MsC. Jorge Antonio Guilarte Téllez 1

 

1 Especialista de II Grado en Neurofisiología Clínica. Máster en Educación Especial. Profesor Auxiliar. Aspirante a   Doctor en Ciencias Pedagógicas. Hospital Infantil Sur Docente, Santiago de Cuba, Cuba.

 

 


RESUMEN

Se realizó un estudio cualitativo y descriptivo sobre la evolución histórica tendencial del proceso de formación del psicólogo en Cuba, con énfasis en la sistematización de los contenidos básicos de la profesión a partir de 1962 hasta 2011. Para ello se revisaron documentos y normativas relacionados con la redimensionalización de las funciones de este profesional en el sistema de salud cubano, pero igualmente se consideró necesario entrevistarse con varios profesores experimentados en la asistencia y la docencia de diferentes generaciones, así como también con estudiantes que se forman actualmente, incluidos en ese contexto los criterios del autor. El análisis y la interpretación de la información obtenida revelaron que el proceso formativo del psicólogo en el país ha evolucionado favorablemente, con una tendencia ascendente en su desarrollo. Se establecen las principales tendencias históricas en el proceso de enseñanza-aprendizaje de los contenidos básicos en la formación del mencionado profesional, con el uso de los métodos histórico-lógico y de análisis-síntesis.

Palabras clave: psicología, evolución histórica tendencial, enseñanza-aprendizaje, contenidos básicos de la profesión, formación profesional, Cuba.


ABSTRACT

A qualitative and descriptive study was carried out on tendency of historical development of the psychologist's career training in Cuba, focusing on systematization of the profession basic contents from 1962 to 2011. With this purpose documents and regulations related to the redimensionalization of this professional's functions in the Cuban health system were reviewed, but it was also considered necessary to interview several teachers with experience in care and teaching from different generations, as well as students that are training today, including the author's criteria in this context. The analysis and interpretation of the obtained information revealed that the psychologist's career training in the country has evolved favorably with an upward tendency in its development. The main historical tendencies are established in the teaching-learning process of the basic contents in the career training of this professional, using analysis-synthesis and historical and logical methods.

Key words: psychology, tendency of historical evolution, teaching-learning, basic contents of the profession, career training, Cuba.


 

 

INTRODUCCIÓN

Desde el inicio del triunfo de la Revolución cubana, las continuas respuestas a las transformaciones del país fueron, en gran medida, generadoras de cambios y desarrollo de los actuales rumbos de la psicología, lo que le permitió incorporarse siempre con fuerza en todo el proceso del proyecto social revolucionario, como por ejemplos la introducción de esa ciencia en el sistema de salud, el estudio de género y comunidades desde nuevas perspectivas, la universalización de la enseñanza y la investigación de los impactos de los procesos migratorios, entre muchas otras funciones, todo lo cual ha posibilitado una mejor visión de la evolución de la psicología en la comprensión de las manifestaciones de la conducta humana.

Una tarea permanente de la universidad cubana es cumplir con las ideas del gran maestro José Martí cuando decía: "Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido: es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive; es ponerlo al nivel de su tiempo, para que flote sobre él, y no dejarlo debajo de su tiempo, con lo que no podría salir a flote, es preparar al hombre para la vida". 1

Los psicólogos cubanos se adelantaron en la creación de una novedosa y mundialmente importante concepción, conocida como Psicología de la Salud, al asumir un rol creativo y esencialmente integrador con otras especialidades y disciplinas. Esta concepción se fue fortaleciendo cada vez más con la constitución, en 1978, de la Sociedad de los Psicólogos de la Salud; posteriormente, en 1981, se revitalizó la Sociedad de Psicólogos de Cuba y se reforzaron los procesos organizativos en una sociedad cubana que está experimentado grandes y radicales cambios económicos, políticos y sociales en un tiempo muy corto, lo cual implica que acerca de la psicología se deban formular continuos cuestionamientos y replanteamientos, no solo para interpretar y comprender la respuesta social, sino también para promover su propio autodesarrollo, aun en condiciones difíciles. 2

De hecho, las perspectivas de la psicología cubana, a todo lo largo de su historia, se encuentran siempre relacionadas con los acontecimientos nacionales e internacionales de cada momento histórico; pero a pesar de todas las dificultades presentes, no se han perdido la objetividad y decisión de conservar los logros alcanzados por el proceso revolucionario, así como tampoco de contribuir activamente a solucionar los errores. Muestra de ello lo constituye la década del 90, etapa determinante para las nuevas acciones a desarrollar por los psicólogos, puesto que la economía colapsó por el recrudecimiento del bloqueo norteamericano y la caída del campo socialista. Ante esa situación de crisis, los psicólogos asumieron un carácter más emergente y práctico para enfrentar problemáticas específicas que aun persisten, tales como: incidencia del llamado período especial en la familia cubana, vida cotidiana, desarrollo de la identidad nacional, formación de valores, impacto del turismo en la sociedad actual y muchos otras.

Para satisfacción de todos, en Cuba sigue predominando la psicología marxista; pero a diferencia de otros momentos, existe una mayor apertura a la psicología no marxista y otras corrientes diversas, donde todas se debaten con plena libertad y reconocimiento recíproco de sus puntos de vista; sin dudas, esto constituye un verdadero logro de la psicología cubana actual. 2 También se ha experimentado un gran avance en las investigaciones, publicación de obras de corte teórico y superación, incluida también la autopreparación continua, con el empeño de alcanzar la verdad más plena en función de los hechos y beneficio de los demás.

Igualmente puede añadirse que la psicología cubana se enriquece en 2 direcciones: por un lado, su apertura y asimilación crítica respecto a la psicología mundial y, por otro, el reconocimiento de todo un legado de grandes hombres que conforman la identidad nacional, con su punto de partida en los insignes pensadores del siglo XIX: Varela, de la Luz y Caballero y Martí. 3

Para el Apóstol de Cuba, el ser humano debe estar centrado en su responsabilidad social, así como en el amor a la patria y a la humanidad, de manera que la creatividad intelectual y volitiva surjan espontáneamente de su corazón.

Para efectuar este estudio se emplearon diferentes procedimientos y técnicas, a saber: método histórico-lógico para detectar las particularidades en las etapas principales del desarrollo de la psicología en Cuba después de 1959; método de análisis y síntesis, presente en toda la lógica del proceso de búsqueda, así como métodos empíricos: análisis de documentos y realización de entrevistas, tanto individual como grupal, a profesores de prestigio de la especialidad y con reconocida experiencia en la docencia y la investigación.

 

ANÁLISIS HISTÓRICO-TENDENCIAL DE LA FORMACIÓN INICIAL DEL LICENCIADO EN PSICOLOGÍA

Como consecuencia de la Reforma Universitaria, se reconocieron la Escuela de Psicología de la Universidad Central de Las Villas, fundada en 1961; y la de la Universidad de La Habana, creada en 1962. 4,5 En 1976 devinieron facultades como resultado de la reestructuración de la enseñanza de la educación superior y fue en 1991 cuando comenzó a cursarse esta carrera en la Universidad de Oriente, como respuesta a las demandas profesionales existentes en este territorio. En 2004, atendiendo a necesidades sociales, políticas y asistenciales se inició la formación de psicólogos en el contexto de la salud, con un sistema de influencias específicas pero un plan de preparación muy similar al tradicionalmente impartido en otros escenarios. Todo este movimiento se ha derivado del desarrollo científico y profesional de la psicología en el país, en correspondencia con los requerimientos sociales de este servicio.

Aun cuando se advierte que la formación del psicólogo ha estado en consonancia con la política general prevaleciente en Cuba respecto a la de especialistas de nivel superior, 6,7 es posible calibrar el impacto de los contenidos básicos de este profesional en su interpretación de la conducta humana como expresión del desarrollo social.

El criterio de periodización admitido para la determinación de las tendencias históricas fue:

Indicadores asumidos

- Determinación y secuenciación de los contenidos básicos de la profesión en el diseño curricular en la carrera

- Metodología utilizada para la integración de los contenidos básicos profesionales en las disciplinas del ejercicio de la profesión

- Aplicación de los contenidos básicos profesionales en situaciones profesionales durante la práctica laboral

 

ETAPA I (1962-1975)

Se enfatizó la necesidad de ampliar las esferas profesionales de actuación, de modo que en 1962 surgió un plan de estudio unificado para las 2 universidades del país donde se impartía la carrera y se dieron los primeros pasos para establecer un enfoque organizativo y centralizado del proceso, que tuviera en cuenta normas y metodologías para la elaboración de los planes y programas de estudio. 4

Desde el punto de vista científico prevalecía el paradigma positivista, tan profundamente arraigado en el quehacer científico-metodológico de la psicología, que mantiene aún su vigencia.

El positivismo en esta rama de la ciencia, que determinó la hegemonía del conductismo, así como la prevalencia de los tests psicométricos y del experimentalismo, se sustentó en una metodología eminentemente cuantitativa y empírica, decisiva en el desarrollo de una práctica profesional e investigativa cientista en todas las esferas de la psicología, exceptuando la clínica, donde se introdujeron enfoques dinámicos como el psicoanálisis, la epistemología genética y el humanismo, 8-10 que viabilizaron un tratamiento más flexible del caso, a diferencia de las restantes disciplinas, las cuales mantuvieron una posición mucho más rígida a los efectos; por tanto, la clínica se convirtió en aquella parte de la medicina con mayor aporte en la formación para la terapéutica de los pacientes en esa etapa.

A nivel curricular, la relación de lo biológico con lo social como contenidos básicos esenciales para la formación profesional, no estaba enunciada ni organizada con precisión y se encontraba inmersa en un conjunto temático de carácter biológico, que se impartía en la carrera con un número importante de horas lectivas, pero con pocas actividades específicas donde pudiera ser materializado; de ello puede inferirse que la formación profesional tenia un fuerte componente biológico en comparación con los aspectos sociales y, por consiguiente, la mencionada relación sociobiológica estaba desprovista, en su base, de una adecuada interpretación y comprensión, de modo que si bien esta fase estaba caracterizada por la no sistematización a través del proceso enseñanza- aprendizaje, en cambio sí había sido concebido un período de práctica profesional, durante el cual se aspiraba a vencer algunas de las deficiencias en la formación.

Ya en 1971 se aumentó un año a la carrera e incluyó la ejecución de una tesis de grado como ejercicio de culminación de la licenciatura. En esta etapa se implementó el denominado Plan de estudio A, que implicó una nueva organización curricular, con desempeños prácticos e incremento del número de horas lectivas de las asignaturas.

Según respectivas entrevistas con Sotera, Musleh y Audiver, formadas con ese plan de estudios y actualmente profesoras de la carrera, en aquel entonces existía una importante representación de contenidos biológicos en su formación, dados por neuroanatomía en primer y segundo semestres, así como neurofisiología en tercero y cuarto; pero también en años superiores formaron parte del currículo determinadas asignaturas como Patopsicología y Neuropsicología, entre otras. Ahora bien, estas asignaturas no garantizaron por sí mismas la sistematización en cuanto a la comprensión dialéctica de la relación entre lo biológico y lo social, pero las citadas docentes afirman haber adquirido vivencias positivas durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, pues todo ese conocimiento recibido sobre biología, les ha resultado vital para su formación como profesionales y para su ejercicio docente, al disponer de instrumentos teóricos y prácticos a partir del reconocimiento adecuado de la relación entre lo biológico y lo social en el desarrollo de la subjetividad de los individuos.

La realización de investigaciones sobre la base de la relación de los contenidos básicos de la profesión y la conducta humana, obedecía a la necesidad de responder a problemáticas sociales como resultado de las nuevas condiciones sociohistóricas, es decir, no existía una pretensión recogida intencionalmente en el currículo de formación, de modo que el nivel científico-investigativo alcanzado por docentes y educandos carecía de un elevado desarrollo en esa esfera. 11

Metodológicamente, la práctica profesional se caracterizó por un desempeño no siempre acorde con las bases teóricas psicológicas asumidas a partir de las demandas sociales, lo cual marcó su carácter ecléctico, unido a una praxis empírica en función de las exigencias emergentes de la sociedad, más que por una intención científica de análisis y orientación al paciente; fenómeno que supuso una ruptura entre teoría y metodología en la formación, que se desarrollaba de forma poco sistematizada desde la ciencia.

En síntesis puede especificarse que esta etapa se caracterizó por:

a) Predominio de la posición cientifista del positivismo, cuya concepción metodológica eminentemente cuantitativa y experimental determinó el carácter y contenido de la formación profesional.

b) Formación integral donde no se precisa suficientemente el impacto de los contenidos básicos de la profesión para interpretar la relación entre lo biológico y lo social en el desarrollo del hombre durante la práctica de los estudiantes, diseñada y sistematizada desde lo curricular.

c) Marcado eclecticismo en el proceso de enseñanza-aprendizaje del tratamiento del caso, centrado en el diagnóstico psicológico del individuo, no siempre acompañado de las acciones metodológicas propias de la terapéutica y con una visión orientada desde la psicología clínica.

d) Enfoque parcializado en la enseñanza de la psicología, que dicotomiza la relación entre los aspectos teóricos, metodológicos y empíricos de lo biológico y lo social, con primacía de los fundamentos biológicos en el estudio del desarrollo psicológico.

 

ETAPA II (1976-1990)

En esta etapa se incrementaron y fortalecieron los vínculos científicos con facultades de Psicología de países de Europa del Este, de modo que este intercambio científico y profesional consolidó las ideas histórico-culturales y los nuevos postulados sobre el procesamiento de la información por el hombre y los estados psíquicos; por otra parte, la patopsicología y neuropsicología comenzaron a alcanzar dimensiones medulares en la formación del psicólogo, tales son los casos del enfoque patopsicológico y el análisis neuropsicológico de Luria, entre otras muchas ideas.

Ahora bien, este periodo estuvo muy influido por la psicología soviética, focalizada en el carácter materialista-dialéctico en la formación profesional y por la permanencia de las posiciones positivistas en el enfoque de las investigaciones y la práctica psicológica en todas las esferas. Este modelo de preparación le confirió mayor importancia a la asimilación de conocimientos teóricos que al aprendizaje de los estudiantes para el futuro ejercicio de la profesión, lo que condujo a la impartición de una docencia en ocasiones separada de la orientación del desempeño profesional, pero que aun así propició la apropiación de un marco teórico y metodológico de referencia, que potenciaba el desarrollo de un pensamiento dialéctico, necesario para investigar.

En ese período, la carrera se vio fortalecida en el plano teórico-pedagógico con el surgimiento del nuevo Plan de estudio B (1977), con el objetivo de estructurar el currículo sobre la base de nuevos núcleos teóricos de la ciencia y el incremento del componente laboral.

La investigación se transformó en un proceso sintetizador de la formación profesional, pero en el orden didáctico no quedó claramente implementado cómo el educando podía alcanzar gradualmente estos objetivos, de manera que lograrlos no implicaba una plena conciencia de las particularidades de la producción del conocimiento psicológico.

Este plan, con su elevada carga teórica, limitó objetivamente la puesta en práctica de métodos didácticos necesarios para garantizar una adecuada formación y coadyuvó a la tendencia de emprender investigaciones básicas más que aplicadas. 11

Durante este período prevaleció una concepción integradora de la personalidad, que permitió asumir el tratamiento del caso con un referente en el enfoque materialista- dialéctico de la concepción del ser humano y su relación con la sociedad. La búsqueda de elementos de unidad posibilitaron realizar fundamentalmente las acciones de diagnóstico, lo cual propició una mayor integración entre los aspectos metodológicos y no prácticos en relación con el caso; no obstante, se concedió mayor importancia a la asimilación de conocimientos teóricos que a la preparación de los estudiantes para el futuro ejercicio de la profesión. 2,11

Por otra parte, aunque se precisó la preparación teórico-metodológica de los educandos respecto al caso desde el punto de vista de sus fundamentos, esta continuaba distanciada de la práctica profesional y, por tanto, insuficientemente sistematizada. En esta etapa surgió el Plan de estudio B, que introdujo paulatinamente modificaciones en el enfoque de la formación del profesional hacia el de perfil amplio, que incluyó cambios significativos en las asignaturas de Metodología de la Investigación, Matemática, Estadística, Personalidad, Psicología del Desarrollo, Diagnóstico Psicológico y Psicología Clínica; pero también se fortalece el diseño curricular en Filosofía y Economía.

Este plan contempló 3 especializaciones terminales: Psicología Social, Psicología Clínica y Psicología Educacional, cuyo ciclo de especialización se extendía hasta el cuarto y quinto años de la carrera, de modo que cabe puntualizar que dicho esquema académico contribuyó al fortalecimiento de la práctica profesional. Del primero al cuarto años se incluyeron prácticas concentradas durante un mes y en quinto se desarrollaron prácticas preprofesionales en instituciones asistenciales, empresas y centros escolares.

Benítez, Cobián y Maura, profesores de la especialidad, subrayan la importancia y representatividad de los contenidos biológicos en su formación, entre otros muchos temas básicos, en el Plan de estudio B; pero reconocen que tampoco en este quedó evidenciado lo esencial de la vinculación entre lo biológico y lo social en el desarrollo humano, puesto que persistía la concepción dicotomizada de esta relación dialéctica.

En el aspecto académico se intensificó la labor de los profesionales adjuntos, incluidas personalidades sanitarias, principalmente psicólogos y médicos. En muchas asignaturas de carácter práctico, los alumnos comenzaron a desarrollar la mayor parte de sus actividades en instalaciones especializadas.

Durante los años 80, la confluencia de diversos acontecimientos marcó la maduración de reflexiones en torno a una concepción propia de la formación del psicólogo, como resultado del cuestionamiento crítico de las posiciones asumidas. Esta madurez quedó reflejada cuando se propugnó un nuevo modelo que superaba la otrora preparación "estrecha", soportada en la especialización, y propició que la actividad científica fuera sustentándose en una mayor pluralidad teórica, metodológica y epistemológica, unido a lo cual se amplió el ejercicio profesional, aun cuando la tendencia del citado plan se inclinaba hacia una formación de carácter teórico; de hecho, en esa etapa se amplió el perfil de estos universitarios y se logró una mayor integración entre las disciplinas respecto a la formación en general.

La asunción crítica del enfoque histórico-cultural promovió la aparición de trabajos científicos donde se proponía establecer una unidad entre diagnóstico, teoría de la personalidad y psicoterapia, en función de proporcionar herramientas para el tratamiento del caso desde una mirada más integradora. A pesar de las elaboraciones teóricas de los profesionales, no se priorizaron en la formación del psicólogo los contenidos básicos del oficio para su preparación e interpretación de la conducta humana.

Del análisis en dicha etapa sobresalió la siguiente tendencia de este proceso formativo:

- Ampliación de las bases del desarrollo, con acentuación en las determinaciones sociales de carácter psicológico.

- Desde una dinámica que separa la investigación de la intervención respecto a los aspectos esenciales de la relación básica de lo biológico con lo social en el desarrollo, hacia una dinámica que reconoce la necesaria vinculación entre ambos procesos en el ejercicio de la profesión, aunque se manifiesta con un cierto reduccionismo social en su explicación.

 

ETAPA DE DESARROLLO DE LA FORMACIÓN CIENTÍFICA EN CORRESPONDENCIA CON LA PROFESIÓN (1991-2011)

La situación económica de los 90 que afectó al país, hizo que la solicitud social al psicólogo no fuera tanto una práctica netamente investigativa, sino sobre todo profesional; 11 y constituyó un argumento a considerar en las transformaciones curriculares que se sucedieron.

Se destacó como esencia del currículo una concepción de profesionalidad a partir de la determinación de los rasgos esenciales del ejercicio de la profesión. La formación se estructuró sobre la base del criterio de preparar a los estudiantes desde lo académico, lo laboral y lo investigativo para solucionar los problemas más frecuentes y relevantes de su desempeño. 13-15

A tono con las tendencias investigativas a escala mundial, afloraron con fuerza enfoques alternativos que devinieron el llamado paradigma cualitativo, con una nueva concepción de lo científico, del proceso de producción del conocimiento y de la explicación de lo subjetivo. 16

En este período se integraron los diversos enfoques predominantes en la ciencia, como el humanismo y el psicoanálisis, a la formación marxista existente. Se produjo la apertura a otras formas de hacer en la psicología, lo cual contribuyó a abordar problemas insuficientemente tratados por el paradigma soviético en la rama (Mitjans, 1996), 15 así como a aplicar un razonamiento teórico auténtico, que alcanzó el ámbito de la formación profesional enriquecida en 1990 con el desarrollo de los Planes de estudio C, los cuales se sustentaron por primera vez en un modelo curricular propio de la educación superior cubana, denominado "Modelo curricular de los procesos conscientes", donde con ayuda de un sistema de leyes y categorías se explicaba el proceso de formación profesional con un enfoque sistémico estructural, dialéctico y genético, apoyado sustancialmente en la teoría de la actividad.

La aplicación de este nuevo plan se materializó en el curso académico 1990-1991. La orientación teórica metodológica de la carrera siguió siendo en esencia histórico-cultural. Resultó interesante la incorporación de nuevas asignaturas como: Procesos Dinámicos, Psicología de la Dirección, Psicología Organizacional, Teorías y Sistemas.

En este plan de estudio, la representatividad de la relación de lo biológico y lo social como contenidos básicos de la profesión ya no son tan evidentes, con una marcada disminución de horas lectivas sobre esos temas; también puede decirse que la intencionalidad de la sistematización de esos asuntos quedó en un segundo plano, teniendo en cuenta la fuerte representación de basamentos sociales y psicológicos, que colapsan los condicionantes biológicos como necesarios en el desarrollo humano. De hecho, el autor reconoce en el análisis de este plan algunas intenciones de que estos aspectos biológicos sean abordados por algunas disciplinas, pero al considerarlos como obvios, se prescinde de ellos y entonces persisten lagunas e imprecisiones en su concepción integral de la subjetividad humana en desarrollo, que luego repercuten de manera importante en los conocimientos y desempeño profesional.

Otro aspecto esencial es el auge de métodos de enseñanza participativos, productivos y reflexivos, así como el aprovechamiento de las potencialidades formativas derivadas de las actividades investigativas, que conllevan la posibilidad de desarrollar en los estudiantes el pensamiento crítico, la creatividad y las habilidades comunicativas; elementos todos favorecedores de la formación científica. 17,18

Un elemento característico de este etapa es la fuerza de las tecnologías de la información y la computación, que incorpora exigencias cualitativamente superiores a la formación integral del futuro egresado, en una era donde el dominio de la tecnoesfera participa en la cultura científica; pero sin duda alguna, el factor de mayor relevancia en la preparación de este universitario, lo marca el acelerado desarrollo de los conocimientos, lo cual confiere una nueva impronta a la dinámica de la enseñanza-aprendizaje de este proceso; cuestión que no está aún suficientemente resuelta.

Desde 1998 comenzó a aplicarse el Plan de estudio C perfeccionado, donde se refuerza el papel de las disciplinas principales integradoras, lo que propicia el tránsito hacia una etapa de mayor integración entre los aspectos teóricos, metodológicos y prácticos en el tratamiento del caso, a través del perfeccionamiento de las prácticas laborales investigativas.

Analizando entonces el proceso formativo, referido al que se realiza de forma consciente y responsable, encargado por la sociedad a la escuela y ejecutado fundamentalmente por el profesor, puede entenderse como aquella actividad orientada a divulgar y aprehender activamente conocimientos esenciales acumulados a lo largo de la historia de la humanidad, a formar las habilidades y hábitos, a desarrollar valores imprescindibles para que el individuo pueda enfrentar adecuadamente la solución de los problemas que la vida le presenta y a modelar las capacidades y la conducta para insertarse armónica y eficazmente en la sociedad, con sus semejantes. 17,18

La formación se estructura sobre la base del criterio de preparar a los estudiantes a partir de los componentes académico, laboral e investigativo para satisfacer las demandas, lo cual fortalece el vínculo entre esa tríada como condición indispensable para afrontar situaciones en la búsqueda de los niveles esenciales, capaces de resolver sus exigencias más imperiosas.

En estos momentos se gesta en Cuba una verdadera revolución en el campo de la salud y en especial en las ciencias médicas, pues las acciones de reordenamiento y compactación en función del perfeccionamiento empresarial, también se deben tener en cuenta desde sus inicios en la formación del profesional.

Durante esta etapa de análisis, en el 2004 se hizo evidente la necesidad de formar a psicólogos en el contexto sanitario para contribuir al enfoque amplio de la salubridad y consecuentemente al trabajo multidisciplinario en el campo de las ciencias biomédicas, lo cual permitiría, a partir de un perfil amplio, dirigir la formación de pregrado hacia la aplicación de la psicología en el campo de la salud, así como elevar la motivación y el sentido de pertenencia hacia el sector.

Este nuevo modelo prevé la formación por etapas y contribuirá a solucionar las problemáticas del déficit de habilidades técnicas y medios de la psicología en el campo de la salud, como forma de dar respuesta a la continua migración de los psicólogos del sector sanitario hacia otras esferas en busca de mejoras y reconocimientos socioeconómicos. Este esquema formativo de Licenciatura en Psicología ha sido muy controversial desde sus inicios, por lo que aun presenta muchos criterios a favor e igual número de opiniones en contra.

Lo que sí deviene un hecho real, es el desarrollo impetuoso de la Psicología de la Salud en Cuba, que ha permitido la interiorización de normas, valores y actitudes, de modo que se conviertan en conductas sociales e individuales valiosas, lo cual se potencia con un enfoque integral del desarrollo humano en su concepción más amplia y tiene como premisa esencial el estudio de la personalidad y su relación con el proceso salud-enfermedad.

Los servicios de salud rebasan la frontera nacional y demuestran que un mundo mejor es posible a partir del talento y los sentimientos que ha puesto de relieve el personal sanitario cubano en otros pueblos, reconocido internacionalmente por su carácter auténtico y firme defensa de los más necesitados. Se impone estar preparados para enfrentar los peligros internos y externos que acechan a la isla, la complejidad de la situación existente en un mundo unipolar, el auge del terrorismo, las guerras y los desastres naturales; contexto que justifica fortalecer la ideología sobre la cual se sustenta el proyecto social cubano, así como el desarrollo de valores en estudiantes universitarios. 19

Recientemente, a partir de las transformaciones producidas en la educación superior cubana con la llegada de otro modelo pedagógico para su masificación, se dieron los primeros pasos hacia el perfeccionamiento curricular con los nuevos Planes de estudio D, que implican un proceso de reducción de horas lectivas y mayor protagonismo del estudiante en su formación. Este esquema académico tiene la intención de lograr una postura más integradora entre los enfoques teórico-metodológico y teórico-empírico en los procesos de intervención psicológica, a partir del mejoramiento de la práctica profesional.

Se señalan como principales características de este período:

- Una dinámica donde la esencia de lo biológico y lo social aún no logra una integración consecuente al ejercicio de la profesión hacia una conciliación de ambos, que no necesariamente lo consigue desde la teoría a partir de la definición de principios epistemológicos que la articulen.

- La complejización de los contenidos para la formación profesional, teniendo en cuenta la necesidad de componer en un todo el paradigma cualitativo, el desarrollo social y las nuevas tecnologías.

Del análisis histórico-lógico realizado en estas etapas, emergió la siguiente tendencia:

- Desde un enfoque parcializado en la enseñanza de la psicología, que dicotomiza la vinculación entre los aspectos teóricos, metodológicos y empíricos de la relación de lo biológico y lo social, con predominio de los fundamentos biológicos en el estudio del desarrollo psicológico.

- Desde una dinámica que separa la investigación de la intervención respecto a los aspectos esenciales de la relación básica de lo biológico con lo social en el desarrollo, hacia una dinámica que reconoce la necesaria vinculación entre ambos procesos en el ejercicio de la profesión, aunque se manifiesta con un cierto reduccionismo social en su explicación.

- Desde una dinámica donde la esencia de lo biológico y lo social aún no logra integrarse consecuentemente al ejercicio de la profesión hacia una conciliación de ambos, que no necesariamente lo hace desde la teoría a partir de la definición de principios epistemológicos que la articulen.

 

CONCLUSIONES

En la formación del psicólogo, el tratamiento de los contenidos básicos de la profesión en la interpretación del desarrollo humano ha transitado desde unas concepciones médico- biologicistas hasta otra marcadamente social.

Actualmente, en sentido general, la supuesta solución de la relación entre lo biológico y lo social a niveles teórico y práctico ha sido dicotómica-conciliadora, y así aparece en los diferentes programas de asignaturas y años de la carrera, de manera que es insuficiente su especificidad respecto a la atención psicológica en el contexto sanitario.

 

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Recibido: 23 de julio de 2011
Aprobado: 3 de agosto de 2011

 

 

MsC. Jorge Antonio Guilarte Téllez. Hospital Infantil Sur, avenida "24 de Febrero", nr 402, Santiago de Cuba, Cuba.
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