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MEDISAN 2001;5(1):46-51  

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Policlínico Docente Municipal

Evaluación del estado nutricional del adulto mayor en el reparto Flores

Dra. Maritza Alcaraz Agüero, 1 Dra. Juana Adela Fong Estrada, 2 Lic. Norka Álvarez Puig 3 y Dr. Arnoldo Pérez Rodríguez 4

RESUMEN

Se llevó a cabo un estudio descriptivo y transversal para determinar el estado nutricional de 134 adultos mayores del Reparto Flores, pertenecientes al Policlínico Municipal de Santiago de Cuba, durante el período comprendido del 9 de noviembre al 9 de diciembre de 1998, teniendo en cuenta medidas antropométricas, aspectos sociales y regímenes dietéticos. La investigación arrojó, entre otros factores adversos, que el estado de desnutrición energético-calórica presentado por algunos ancianos era consecuencia de la ingestión de energía y proteínas por debajo de los niveles recomendados, influido por malos hábitos dietéticos.

Descriptores: NUTRICIÓN; HÁBITOS ALIMENTICIOS; ANCIANO

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El envejecimiento es un término de carácter general, que puede definirse en relación con fenómenos fisiológicos, conductuales, sociológicos y cronológicos. Desde el punto de vista médico se considera como el declive de la capacidad y funciones fisiológicas sobre las cuales actúan los factores sociales y de comportamiento. 1

Durante el siglo XXI se prevé un aumento de 23,6 % de adultos mayores en América Latina, 2 y habida cuenta de que la nutrición desempeña una importante función en la expectativa de vida, es preciso que los ancianos reciban una alimentación rica y variada, 3,4 pues numerosos autores 5 señalan la relación existente entre la dieta y las enfermedades crónicas no transmisibles.

En el desequilibrio nutricional de los senescentes intervienen las condiciones de vida, la salud dental, el cambio de la flora y el estado psicológico; 6 por otra parte, se ha observado que niveles elevados de homocisteína se corresponden con una alta incidencia de cardiopatía isquémica, trastornos cerebrovasculares y demencia. 3

Por todo lo antes expuesto decidimos realizar este trabajo para determinar el estado nutricional de los adultos mayores con bajo nivel de ingresos, tomando en cuenta aspectos sociales, antropométricos y dietéticos.

MÉTODOS

Se hizo un estudio descriptivo y transversal en adultos mayores de 60-69 años del Reparto Flores, pertenecientes al Policlínico Municipal de Santiago de Cuba, en el período comprendido desde el 9 de noviembre hasta igual fecha de diciembre de 1998. De los 458 ancianos que vivían en el Reparto, se seleccionó una muestra al azar de 134 en 5 consultorios médicos y se excluyó a los que presentaban limitaciones físicas y mentales.

Dada la disponibilidad de recursos, sólo se evaluó el estado nutricional por los valores antropométricos y los aspectos sociales y dietéticos.

Para la valoración antropométrica se escogió el índice de Quetelet, que permite determinar el índice de masa corporal por la siguiente fórmula:

IMC= Peso en kg
         Talla en m2

De acuerdo con esos valores se consideraron como:

Obeso: Mayor de 30
Sobrepeso: 29,9 – 25
Normopeso: 24,9 – 20
Bajo peso: 19,9 – 18,5
Desnutrido: Menor de 18,5

Para evaluar los aspectos sociales se utilizaron los parámetros: número de personas que convivían con el adulto mayor, apoyo familiar, validismo y ayuda por bienestar social; y para el aspecto dietético: número de veces que comían en el día, alimentos que consumían en cada comida y causas de no ingestión de todos los nutrientes (datos obtenidos a través de lo registrado por el propio anciano).

Se determinó el porcentaje de adecuación (es decir, el cumplimiento de la dieta evaluada con respecto a la recomendada) y se emplearon los valores para Cuba del sistema de vigilancia sanitaria de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO):

Normal: 90 –110 %
Desfavorable: 89 – 80 %
Crítica o de alarma: 79 – 50 %
Muy crítica: < de 50 %

Se tomaron los valores recomendados por la FAO/ OMS para mantener al adulto mayor bien nutrido:

Energía: 1 800 kilocalorías
Proteína: 0,8 g/kg de peso
Grasas: 50 g
Carbohidratos: Hasta 300 g

Como medidas de resumen se utilizaron el porcentaje y la razón, en tanto que para validar estadísticamente los hallazgos se aplicó la prueba de Chi cuadrado, con P < 0,05.

RESULTADOS

La edad promedio de los encuestados fue de 65,4 años, con una desviación estándar (DE) de 3,6 años, de manera que hubo una razón de 1,5 hombres por cada mujer.

La talla promedio resultó ser de 160,9 cm y el peso de 59,3 kg, para una DE de 8,85 cm y 12,2 kg, respectivamente.

El índice de Quetelet promedio tuvo un valor de 23,4, con una DE de 4,7, lo cual correspondía a una situación media normal; la obesidad se encontró en 11,1 % de la serie, con predominio en el sexo femenino, y 15,6 % presentó desnutrición energético-calórica.

En la tabla 1 llama la atención que los obesos cumplían los requerimientos dietéticos para energías y proteínas, dados por 104,6 y 94,0 %, respectivamente, mientras que los sobrepeso tenían una situación desfavorable y el resto estaba en alarma; sin embargo, las ingestiones de macronutrientes resultaban inferiores a lo recomendado por la FAO, con un promedio energético de 1 309,6 kilocalorías y una desviación estándar de 325,7 (tabla 2).

Tabla 1. Evaluación nutricional según energías y proteínas ingeridas y recomendadas

Energías

Proteínas

Evaluación
nutricional

Ingeridas

Recomen-
dadas

% de adecuación

Ingeridas

Recomen-
dadas

% de adecuación

Obesos

28 259

27 000

104,6

988

1 050

94,0

Sobrepeso

51 809

6 300

82,2

2 135

2 450

87,0

Normopeso

64 695

97 200

66,5

3 780

2 970

78,7

Bajo peso

9 565

16 200

59,0

486

630

77,4

Desnutrido

22 420

37 800

59,3

1 069

1 470

72,7

Al analizar la relación existente entre el apoyo familiar y el estado nutricional del anciano se encontró que 77,8 % de los considerados como bajo peso no contaban con ayuda de sus familiares, seguidos por los desnutridos (P < 0,05), lo cual puso de manifiesto dicha vinculación entre ambas variables.

Tabla 2. Promedio de ingestión de los macronutrientes

Macronutrientes

S

Energía

1 309,6

325,7

Proteínas

57,6

19,2

Grasas

46,7

20,4

Carbohidratos

192,6

84,9

También se observó que los senescentes con bajo peso (80,9 %) y los desnutridos (66,7 %) convivían con más de 4 personas (P < 0,05) y que la convivencia se interrelacionaba con el estado nutricional.

Todos los obesos de nuestra serie (tabla 3) comían 3 veces al día, pero los de bajo peso y los desnutridos lo hacían entre 1 y 2 veces (P < 0,05), atribuible esto último fundamentalmente a lo siguiente (tabla 4): el poco acceso a los alimentos, ciertas dificultades para su cocción, el mito de "que comer de noche hace daño" y el no gustarles determinados alimentos.

En cuanto a la preparación y consumo inadecuado de los alimentos (tabla 5) se encontró que 84,3 % de los encuestados agregaba más de 2 cucharadas de azúcar por litro, seguido de 68,6 % que no comía la masa oscura del pescado y 61,0 % que no cambiaba el aceite o la manteca cuando tenía espuma o color oscuro; hábitos estos que quizás se debían a que la mayor parte de los integrantes de nuestra casuística poseían un nivel de escolaridad oscilante entre primaria y secundaria básica.

Tabla 3. Evaluación nutricional según número de veces que ingerían alimentos en el día

                                    Número de veces que ingerían alimentos en el día

Evaluación
nutricional

1-2

%

3 y más

%

Total

%

Obesos

-

-

15

100,0

15

100,0

Sobrepeso

10

28,5

25

71,5

35

100,0

Normopeso

24

44,4

30

55,6

54

100,0

Bajo peso

8

88,9

1

11,1

9

100,0

Desnutrido

15

71,4

6

28,6

21

100,0

Total

57

42,5

77

57,7

134

100,0

Tabla 4. Causas por las cuales no ingerían alimentos todas las
veces al día

Causas

Número

%

Dificultad para cocer los alimentos

124

94,0

Poco acceso a los alimentos

90

67,2

Creían que comer de noche hacía daño

21

15,6

No les gustaba determinado alimento

11

8,2

Edentes total o parcialmente

11

8,2

No tenían apetito

5

3,7

Diabetes mellitus

5

3,7

Hipertensión arterial

8

5,9

Cardiopatías

3

2,2

Hipercolesterolemia

3

2,2

Tabla 5. Factores que influían en la preparación y consumo inadecuado de alimentos

Factores

Número

%

Agregar más de dos cucharadas de azúcar por litro

113

84,3

No comer la masa oscura del pescado

92

68,6

No cambiar grasas cuando tenía espuma o color oscuro

82

61,1

No adicionar aceite a los vegetales

78

58,2

No comer el hollejo de la naranja

62

46,2

Utilizar las grasas varias veces para freír

59

44,0

No comer las cáscara de los frijoles

57

42,5

Utilizar manteca para cocinar

30

22,3

No agregar especias a las comidas elaboradas

29

21,6

Comer con frecuencia aceite de coco o de aguacate

23

17,1

Refreír las carnes

10

7,4

DISCUSIÓN

La valoración del consumo alimentario en relación con algunas normas fijadas al respecto ayuda a identificar a los pacientes con riesgo de mala nutrición; no obstante, debe recordarse que el aporte nutricional recomendado se estableció para personas sanas, sin tomar en cuenta las enfermedades crónicas o agudas o las discapacidades.

La detección precoz de mala nutrición es importante, toda vez que se dificulta mucho mejorar el estado nutricional en los ancianos cuando se ha deteriorado. 7

Nuestra población carecía de los hábitos alimentarios requeridos para hacer una dieta balanceada y en numerosas ocasiones no realizaba las 5 comidas recomendadas, lo cual trajo como consecuencia que el promedio de macronutrientes fuera inferior a lo sugerido por la FAO.8 Algunos autores [ Couso Seoane C. Algunos aspectos dietéticos en la nutrición de los ancianos albergados (trabajo para optar por el título de especialista de I Grado en Geriatría).1998. Santiago de Cuba] [ Rodríguez Seif A. Algunos aspectos dietéticos en la nutrición de los ancianos institucionalizados (trabajo de diploma).1998.Santiago de Cuba] destacan, en estudios efectuados en

ancianos albergados, un consumo adecuado de proteínas y alto de energías en algunos patrones dietéticos. 9

En Italia, una investigación llevada a cabo en gerontes al nivel comunitario reveló signos de deficiencia de 5 a 10 % en uno o más nutrientes, comparado con 50 % en los hospitalizados y 25 a 60 % en los institucionalizados; 10 - 12 por otro lado, en Estados Unidos se halló una prevalencia de obesidad de 15-30 % en hombres y 39-59 % en mujeres,13 que supera la encontrada por nosotros en relación con las féminas.

El consumo energético es un componente fundamental en el mantenimiento de la obesidad; por tanto, en algunos casos se considera la causa de la acumulación excesiva de grasa en el cuerpo. 14 - 17

A nuestro juicio, más de la mitad de los encuestados ingerían calorías y proteínas por debajo de lo recomendado, debido a la existencia de malos hábitos dietéticos y a la influencia de otros factores como la convivencia con más de 4 personas.

AGRADECIMIENTOS

Agradecemos la cooperación de todos los que de una forma u otra ayudaron a la realización del presente estudio, especialmente a los ancianos.

ABSTRACT

Evaluation of the Elderly Adult's Nutritional State in "Flores" Neighborhood

A descriptive and cross-sectional study was carried out to determine the nutritional state of 134 elderly adults in "Flores" neighborhood, belonging to the Municipal Polyclinic in Santiago de Cuba, from November 9th to December 9th, 1998, taking into account anthropometric measurements, social aspects and dietary regimens. The investigation yielded, among other adverse factors, that the state of energetic-caloric malnutrition found in some old men was a consequence of the calories and proteins intake below the recommended levels, influenced by the poor dietary habits.

Subject headings: NUTRITION; FOOD HABITS; AGED

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Dra. Maritza Alcaraz Agüero. Escario No. 459 entre 3era y 4ta Santa Bárbara . Santiago de Cuba  


1   Especialista de I Grado en Medicina Interna. Instructora.
2   Especialista de I Grado en Medicina Interna y de II Grado en Geriatría 
     y Gerontología. Profesora Asistente.
3   Licenciada en Economía.
4  Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Instructor. Máster 
   en Atención Primaria de Salud.

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