Hospital Docente Clinicoquirúrgico “Joaquín Albarrán”
Lic. Belkis García Arzola, Dr. Juan José Pisonero Socías 2 y Dr. Gilberto Pardo Gómez
El Estado cubano invierte grandes recursos para la atención médica integral, pero en modo alguno esto justifica el despilfarro o mal uso de medicamentos. Actualmente, numerosos profesionales de la medicina tienden a utilizar fármacos de última generación sin el debido fundamento científico y ello puede dañar al paciente, además de alterar la relación costo/beneficio. El clotrimoxazol (sulfaprín), un viejo antimicrobiano olvidado por muchos debido al “protagonismo” de los nuevos productos, quedó técnicamente en reposo, lo cual -- según criterio de los autores de este trabajo -- lo hace reemerger con marcada actividad antimicrobiana; razón que justifica haber investigado su empleo. A través de la comisión de antibióticos de este hospital se recomendó el uso del clotrimoxazol en los pacientes portadores de neumonías y fue el Servicio de Geriatría el que más lo aceptó, fundamentalmente por las infrecuentes reacciones secundarias que provoca. El estudio se desarrolló durante el período de enero a julio del 2001, en 131 pacientes con neumonías (la mayoría ancianos). A los efectos se revisaron los siguientes parámetros: edad, sexo, diagnóstico, antimicrobianos, dosis, estadía y evaluación de los resultados, basados estos en estudios de rayos X, laboratorio clínico y microbiológico, así como en el resultado final. Del total de afectados, 102 curaron (77,9 %) y en 29 (22,1 %) se necesitó añadir otros antimicrobianos. Lo obtenido ha sido impresionante desde el punto de vista médico, además de haberse demostrado la eficacia de este antimicrobiano y el evidente costo/beneficio, tan necesario para la economía nacional.