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Semblanza del doctor Mario Escalona Reguera*

Gerard Simón Escalona1

Después de transcurridos veinte años del fallecimiento del doctor Mario Escalona Reguera, trataremos de referirnos a su obra, y a su vida, señalando a priore, que fue uno de los grandes forjadores de la Salud Pública Revolucionaria Cubana. Su principal aporte fue su propia vida rica en actividades y en actitudes de valentía, por su país. Me atrevo a aludir a ella a esta distancia de su desaparición física, porque no temo que otro análisis más preciso, que sin duda podrá hacerse, ratifique y quizás valore más su obra. Expresaré aquí con gran sentimiento en mi corazón, lo que vi de él, lo que le vimos hacer y lo que supimos que sentía al hacerlo.

El doctor Mario Escalona nació en un hogar revolucionario el 28 de noviembre de 1928, coincidiendo con tiempos duros de una república burguesa, donde era puesta en vigor una nueva constitución para el país, a justa medida de la oligarquía criolla y de la penetración ya imperialista, y la reelección con prórroga de poderes del dictador, General Gerardo Machado.

El hogar de los Escalona Reguera no fue ajeno a las luchas contra la situación imperante impuesta al país, su padre Mario Escalona Almeida, de familia de revolucionarios, se vincula muy temprano al revolucionario y luchador antiimperialista Antonio Guiteras Holmes y es de los fundadores de la organización "Joven Cuba" y en su proceso propio de radicalización, su ideología, su actividad y actitud política, lo llevan a guardar prisión por un año, al fracasar la huelga general decretada contra el dictador Fulgencio Batista en 1935.

En la cárcel, que tantas veces ha sido escuela de revolucionarios, Escalona Almeida se relaciona con destacados marxistas como Juan Marinello y Blas Roca y se incorpora al Partido Comunista desde entonces, manteniéndose en sus filas hasta su muerte en 1960.

La primera enseñanza y el primer año de bachillerato los cursa Mario Escalona Reguera en un colegio privado de Santiago de Cuba, "Juan Bautista Sagarra" dirigido por un conocidísimo y notable pedagogo; el doctor Francisco Ibarra Martínez, que además fuera escritor e historiador.

En el Instituto de segunda enseñanza de La Habana cursará el resto de la enseñanza secundaria y se graduará de Bachiller en Ciencias el 19 de septiembre de 1946.

Escoge medicina, para llenar su vida con la carrera que necesita humanismo, y en octubre del mismo año da inicio a sus estudios universitarios en los que logrará un sobresaliente aprovechamiento y se plantea por muchos de sus profesores que el carácter alegre, extrovertido y la simpatía que despertaba entre todos los que lo conocían, daba una impresión distinta a la del "filomático" que lo sacrifica todo para obtener las más altas calificaciones.

Al terminar el cuarto año de la carrera comprendió que era necesario un esfuerzo grande para alcanzar la posición que debía consagrarlo como estudiante de su época, y llegar a ser alumno interno de uno de los hospitales universitarios de entonces; al lograr por su expediente (tenía que ser uno de los veinte primeros) esa plaza en el Hospital "Calixto García" o en el Hospital "Nuestra Sra. de las Mercedes" por otras plazas adicionales.

Mario o Escalona como todos le decíamos, obtuvo ese año (1950-1951) sobresaliente en las 6 asignaturas, para quedarse como alumno interno del Hospital "Nuestra Sra. de las Mercedes", con un modesto estipendio.

Estas plazas se obtenían por un año y se podían perder o mejorar según el expediente logrado en cada uno de los dos cursos finales. Así Escalona terminó el sexto año entre los primeros 20 expedientes y pasó entonces al Hospital "Calixto García" y al terminar la carrera (de 7 años) en 1953 pasó a ser médico interno del hospital, por 2 años. Escalona obtuvo el 9no. lugar entre 320 graduados.

Los ejercicios de grado los realizó en la sala "Weiss" del Hospital "Calixto García" el 17 de septiembre de 1953 con la calificación de sobresaliente y su tesis fue recomendada para su publicación, que equivalía a la más alta calificación. (Esta tesis "Estudio clínico del absceso hepático amebiano" puede ser consultada en la biblioteca del centro de Estudios de Historia y Organización de Ciencias "Carlos J. Finlay" de la Academia de Ciencias de Cuba.)

Escalona mostrando su personalidad revolucionaria en la introducción a la Tesis escribe: "Un hecho real nos impide la completa satisfacción, la incertidumbre del momento en que vivimos, si nuestro tema no es lo completo que debe, quizás cuando un mañana de estabilidad y seguridad nos permita, podamos llenar a plenitud nuestro propósito".

De 1953 a 1955 el doctor Escalona tuvo su período de médico interno en la sala "Weiss" del Hospital Universitario "Calixto García", servicio de Medicina Interna, cátedra No. 1, Clínica Médica, de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana (UH). Uno de los mejores servicios de clínica de todo el país.

La selección del estudiante o recién graduado en la formación de los grupos de docencia estaba influida (y mucho) por la procedencia de clase de aquellos y el profesorado estaba integrado en su casi totalidad por médicos procedentes de la alta burguesía cubana con sus prejuicios políticos y raciales, y sólo la calidad científica de Escalona y la de algún que otro estudiante o médico, perneaban el sistema, y se dio el caso de Mario, siendo hijo de un militante comunista y que además participaba en la lucha contra la dictadura batistiana, se abrió paso en la docencia médica.

En 1954 toma un curso en la Escuela de Verano de la U.H. sobre medicina psicosomática, donde obtiene una calificación de sobresaliente.

En 1955 publica "Hepatopatía y Hepatomanometría" en colaboración con otro profesor distinguido.

Termina su internado en 1955, y sólo debían cubrirse dos plazas de médicos residentes, plazas que se sometían a concurso-oposición entre los médicos internos de mejores expedientes. Concurrieron cinco aspirantes que debían disputarse solamente el segundo lugar, ya que el primero lo ocuparía un médico que regresaba de una beca en EE.UU., condición que le daba puntos de ventaja supuestos insuperables.

El doctor Mario Escalona se presentó junto con el doctor Luis Rodríguez Rivera, los que habían estudiado juntos la carrera y eran compañeros desde la enseñanza primaria; se prepararon unidos para este importante ejercicio académico. Con admirable seguridad y para asombro del tribunal, la ventaja se borró en ambos actos de oposición y Escalona logró el primer lugar y Rodríguez Rivera el segundo para ser sacados en hombros del local por sus compañeros.

En 1956 al ocurrir el cierre de la Universidad y con ella el de la Escuela de Medicina la plaza de residente que era sólo por dos años, se mantuvo en ella el doctor Escalona hasta el triunfo revolucionario en 1959.

Un año después del triunfo revolucionario realizó otro importante trabajo en colaboración "Encefalopatía hepato-amoniacal" que sería merecedor de uno de los premios anuales de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana y que siendo un trabajo de investigación constituyó en esa época el más alto galardón que un científico cubano podía recibir en nuestro país.

En 1956 el doctor Escalona es nombrado también médico del "Centro Benéfico Jurídico de Trabajadores de Cuba" vinculado al Partido Socialista Popular (PSP), y allí mantiene relaciones con muchos integrantes del cuerpo médico que eran miembros del Partido. Dicho centro era dirigido por el doctor Luis Díaz Soto y posteriormente a su muerte por el doctor Carlos Font Pupo, ambos destacados marxistas.

En la salud pública revolucionaria

Desde el 10 de marzo, fecha del comienzo de la dictadura del General Fulgencio Batista y Zaldívar, dictadura de represión brutal, el doctor Mario Escalona colabora estrechamente, sin ser aún militante, con la célula universitaria de la Juventud del PSP y también seguidamente con el movimiento 26 de Julio y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo, en el Hospital "Calixto García".

El triunfo de la Revolución lo sorprende en esa actividad revolucionaria.

La Universidad de la Habana se convierte enseguida del triunfo revolucionario, en uno de los centros principales de la lucha ideológica contra la reacción.

Se establece una rápida depuración que comprende a profesores y alumnos colaboradores de la dictadura batistiana.

La reacción se mueve en la sombra y comienza a tratar de frenar la depuración, que se demora y le da oportunidad a los más culpables de presentar su renuncia, otros invocan méritos del pasado queriendo así lograr absoluciones imposibles.

A mediados del año 1960 la renuncia masiva de lo más reaccionario del claustro universitario, deja en ese momento la enseñanza médica superior y los servicios hospitalarios universitarios en manos de los más revolucionarios entre los médicos internos, residentes e instructores, formados como el doctor Escalona, que junto a una veintena de viejos profesores, dignos y revolucionarios constituyeron el embrión del cuerpo médico docente, socialista y cubano, que tendríamos después.

El doctor Escalona que participó en toda la lucha frontal contra la reacción, en 1959 es nombrado en el actual Hospital Ortopédico "Frank País" donde el enemigo era numeroso, "dignos" hijos de la sede de la Organización Nacional de Rehabilitación de Inválidos (ONRI), batistiana y Escalona pudo ayudar con eficiencia a eliminar uno de los últimos bastiones del batistato.

El doctor Escalona subsecretario de salud pública

El 23 de mayo de 1960 fue nombrado el doctor Mario Escalona Reguera subsecretario del entonces Ministerio de Salubridad y Asistencia Social, que ya en octubre cambiaría su nombre profundizando en sus funciones también, como Ministerio de Salud Pública bajo la dirección del Ministro José R. Machado Ventura.

El bloqueo decretado por Estados Unidos y en distintas formas secundado por los más importantes países capitalistas contra nuestra joven revolución, determina, que se establezcan relaciones económicas con los países socialistas de entonces que permitieron la sustitución en los años subsiguientes de las importaciones vitales que hasta entonces se adquirían en el mundo capitalista y que en el campo de la salud pública iban encaminadas a cubrir casi todos los renglones de los productos y equipos médicos desde los más insignificantes a los más desarrollados (debido a la exigua industria farmacéutica cubana). La intensificación del robo de cerebros que fue el mayor y más importante en el campo de la medicina, determinó esfuerzos enormes y requirió eficacia de la asesoría científica.

El doctor Escalona forma parte de un grupo, que junto al ministro, lucharon cada día en medio de la situación difícil resolviendo cada dificultad, muchas de las cuales eran prácticamente insuperables.

Corren ya los días del comienzo de la etapa de la Construcción del Socialismo en Cuba y pasan a manos del pueblo los medios de producción de dueños privados criollos y de extranjeros también, y se produce la nacionalización de la gran industria, las principales firmas comerciales y la banca.

En el campo de la salud pública, esta etapa estará dada por la nacionalización del subsistema estatal de los servicios médicos privados y mutualistas y se lleva a cabo la incorporación de la mayoría de los centros de salud del país, que se agruparán en un organismo estatal, el Ministerio de Salud Pública.

Son años de intensa lucha ideológica y de grandes cambios en la estructura organizativa de la asistencia médica del país, donde actuó el doctor Escalona, con éxito singular y mucho esfuerzo, para sentar las bases de una organización extraordinaria y que ya en 1969 llevarían a Cuba a ser el primer país del continente que lograba establecer un sistema nacional de salud único, y coherentemente estructurado, y que sin experiencia inicial, y sin antecedentes, no podía quedar exenta de errores, pero que sí llegó a todos los rincones del país. Hoy se logran niveles de salud que eran nuestros sueños de 1959, similares a los países desarrollados del mundo.

El doctor Escalona en el desempeño de su cargo participará en la organización de servicios médicos que requirió la patria, en el campo militar, como en la "limpia del Escambray", Playa Girón y la Crisis de Octubre.

Representará a Cuba en las reuniones de organismos internacionales: Oficina Sanitaria Panamericana en 1960, Buenos Aires, y presidirá la delegación de nuestro país a la Asamblea Mundial de la Salud en la India, 1961, Suiza, 1963 y Suiza de nuevo en 1971 y Reunión de Ministros de Salud de las Américas en Chile en 1972.

Al cesar en su cargo de Viceministro, va a cumplir misión internacionalista en Argelia como jefe del grupo médico, que fue el primer grupo que Cuba envió como misión de ayuda médica a otro país y allí vivió y afrontó la grave crisis internacional de ese hermano país árabe, amenazado de invasión.

Vuelve a la U.H. en 1964 como Profesor Auxiliar de Medicina Interna, y se incorpora a la docencia en un ambiente muy distinto al que había tenido antes; ahora la docencia en los servicios de medicina llevada a todos los hospitales de La Habana, sin plétora de educandos, atentos a la formación del médico que necesitaba Cuba, sin las lacras de la estructura feudal docente, y con un profesorado dispuesto, como así fue, a llevar la enseñanza a cualquier lugar de nuestro país.

Escalona volvía a la docencia como profesor ideal, integral, después de la experiencia en la dirección de los servicios médicos del país, y que los tiempos requerían.

Pide entonces formar parte del llamado "Plan Santiago" en la nueva Facultad de Medicina de la Universidad de Oriente al que se incorpora el 9 de noviembre de 1964, y tres meses después se nombró jefe del Departamento de Medicina Interna del Hospital Provincial de Santiago de Cuba.

Labor en diferentes niveles de la organización de la salud

No obstante que la calidad docente-asistencial del doctor Escalona, mostraba que era el campo más adecuado para servir al país, y su vocación más arraigada; la necesidad de un hombre con la experiencia acumulada en la administración de salud, sus dotes ejecutivas, su inteligencia y su disposición de soldado de la revolución, hicieron necesaria su designación al frente de la Dirección Provincial de Oriente Sur el 1º de junio de 1965, que sin duda ya era la más difícil de dirigir al comprender las regiones de Manzanillo, Santiago y Guantánamo y que tenía dentro de sus límites la cordillera de la Sierra Maestra, además de un subdesarrollo secular.

El doctor Escalona ocupa durante 3 años esta dirección: sectorización de áreas de salud, constitución de Hospitales Regionales; suficientes unidades básicas asistenciales; sectores de salud en zonas apartadas; un servicio médico rural que se desarrolló casi completamente; actividades que lo mantienen constantemente en movimiento con una extraordinaria capacidad de trabajo.

Esta etapa enseña otras de las características de Escalona: como formador de cuadros, y dirigentes de la organización, que después han venido ocupando importantes cargos en el sistema.

En 1968 el 1º de marzo, se designa a Escalona como Director Provincial de Salud de Las Villas, pero la vida redujo su estancia en ese cargo sólo a cuatro o cinco meses, puesto que el desarrollo de la docencia médica, de enfermería, de técnicos de la salud en varias especialidades y la necesidad de desarrollar y perfeccionar la universalización de la enseñanza de internos y residentes, se llama a Escalona a ser Jefe del Grupo de Docencia del Viceministerio de Asistencia, Docencia e Investigaciones, el 1º de septiembre de 1968. (Equivalía a Director Nacional de Docencia Médica).

Su experiencia docente-asistencial, y en la administración de salud y sin dudas su papel de asesor y dirigente nacional al mismo tiempo, lo hacen extraordinariamente útil en el Ministerio y en su Consejo de Dirección.

Organiza, dirige y participa como maestro en tres cursos a residentes de administración de salud, y en dos cursos, junto con la OPS, sobre "Administración de hospitales" y "Objetivos educacionales" a personal docente.

En esos tiempos las tareas fundamentales de la Salud Pública, se perfeccionaban en la efervescencia del trabajo de los Grupos Nacionales y Provinciales de las distintas especialidades médico-quirúrgicas, que favorecieron extraordinariamente el trabajo colectivo en la dirección científica del Ministerio, y en ello Escalona tuvo participación eficiente, consciente de que ello constituía una fórmula original de organización y estructura.

Los grupos nacionales y provinciales de especialidades promovieron las Jornadas de Normación de Ginecología (la primera) Obstetricia, Cirugía, Medicina Interna y así sucesivamente casi todas las especialidades médicas y quirúrgicas. Allí trabajó arduamente Escalona con los integrantes de los grupos.

Coordina la elaboración de un nuevo reglamento hospitalario.

En esa etapa concurrieron las especialidades a efectuar actividades en el policlínico integral acercando los servicios posibles a la población y continuó profundizándose también la presencia de la docencia en todos los niveles de las instituciones de salud, prueba de la calidad de las actividades preventivo-asistenciales que se iba logrando.

Participa en el "Estudio de las necesidades de camas hospitalarias en Cuba" trabajo priorizado en el Ministerio.

Ahora son necesarios sus servicios y conocimientos para realizar investigaciones de terreno necesarias para señalar el camino a seguir y Escalona es llamado a la Dirección del Policlínico Integral "Julián Grimau" el 1º de marzo de 1974 y comienza bajo su dirección el primer estudio sobre morbilidad general del país, con asesoramiento del especialista soviético doctor Anatoly Golubovsky.

El 1º de diciembre de ese año pasa a Alamar al Policlínico Integral, donde junto con otros profesores, se inicia el nuevo Modelo de Medicina de la Comunidad que después es aplicado en el resto del país en base a la experiencia allí tomada.

Realiza Escalona estudios que se plasman en trabajos científicos como: "El policlínico integral. Estudio de las remisiones al nivel secundario"; "Estudio del área de salud Julián Grimau"; "Estudio de los costos en la atención primaria de los policlínicos".

Es conocido que el doctor Mario Escalona conjuntamente con los trabajos desarrollados y mencionados, realiza una labor de asesoramiento completo, en los aspectos de salud, en el Grupo de Desarrollo de Comunidades a partir de 1974 al asumir su esposa, la doctora Nisia Agüero, la dirección del grupo. En esa tarea participó activamente en la preparación de la I Reunión Nacional de Asentamientos Humanos efectuada en La Habana en 1974 y posteriormente asistió a la Conferencia de Asentamientos Humanos de América celebrada en Caracas, donde asumió la responsabilidad directa de redactar el libro "Asentamientos Humanos en Cuba" presentado en la Conferencia Mundial de Asentamientos Humanos en Vancouver, Canadá en 1976.

En 1967 el doctor Escalona recibe su carné de militante del Partido Comunista de Cuba, en la construcción del Partido en el Ministerio.

Tiene otra experiencia internacionalista como asesor y subdirector del hospital de Luanda en Angola, y el resultado de esas actividades queda plasmado en el informe que consta en la jefatura de los Servicios Médicos del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) y en su trabajo presentado en la Jornada Científica Nacional de los Servicios Médicos del MINFAR con el título de "Labor de la Base Hospitalaria de Luanda, Angola".

Pasa ahora el doctor Escalona con fecha 1º de marzo de 1977, al cargo de Profesor e Investigador en el Instituto de Desarrollo de la Salud (IDS); llega al Instituto en plena madurez, con 48 años de edad, como la figura de uno de los más sobresalientes y combativo en el campo de las ciencias médicas y de la docencia de esa etapa histórica.

A partir de entonces explica la asignatura de Administración de Servicios y Programas de Salud en el curso internacional de la Salud Pública, a los residentes de administración de salud y después en el curso por encuentros de dicha especialización.

Hasta 1982 había sido tutor de 19 residentes y formando parte de igual número de tribunales estatales.

En 1978 integra la Comisión Nacional para elaborar los nuevos planes y programas de la carrera de medicina.

Se designa en marzo de ese mismo año Jefe del Departamento de Administración de Salud, cargo que ocupa hasta el 5 de marzo de 1982 en que pasa a desempeñar la Sub-dirección de Docencia del IDS hasta su fallecimiento.

El doctor Escalona además participó con brillantez en las siguientes actividades científicas a nombre y en representación de Cuba:

Gran importancia tuvo su labor de asesoramiento en otros países, en misiones técnicas, como:

Es imposible dar una idea de los numerosísimos trabajos publicados por el doctor Mario Escalona, ni de los trabajos leídos en congresos nacionales e internacionales, en que hubo de participar pero no queremos dejar de citar su colaboración en el libro sobre Administración de Salud en 1980 y que comprende los capítulos sobre: "Policlínico Integral", "Medicina de la Comunidad", "Servicio Nacional de Salud" y "El Hospital" donde está gran parte de su experiencia como maestro y forjador de la Salud Pública Cubana.

A toda esta labor, como figura mayor de la docencia e investigación en el campo de la salud pública cubana, unió el doctor Mario Escalona Reguera en el Instituto de Desarrollo de la Salud una participación activa y decisiva en las reuniones de la Comisión Científica, del Consejo de Dirección y en las reuniones de su Sub-dirección de Docencia, dando a manos llenas sus sabios consejos y sobre todo como factor aglutinante, manifestación espontánea de atracción de su personalidad simpática, típica del cubano santiaguero.

Su vida como ejemplo

El doctor Mario Escalona, fue siempre un ejemplo, y hemos querido destacar ese ejemplo, Mario entregó todo su talento hasta que se cerrara definitivamente su vida tan rica el 5 de marzo de 1984, escogió el camino de la lucha junto a su pueblo, hombre de sentimientos profundos, que amó... también con profundidad; que reconoció errores; levantándose de ellos para servir a su Revolución (Bienvenidas las contradicciones que impulsaron el desarrollo de la salud).

Trabajó en los lugares que se le designó con renovados bríos cada vez.

Su acendrado patriotismo, su concepto ilimitado del deber internacionalista, su amor probado a la clase obrera, su dedicación al estudio, su sensibilidad humana como médico y como hombre, su generosidad para dar sin esperar recibir, su modestia y entrega total a la Revolución Socialista, que en Cuba ha tenido y tiene muchos nombres propios, hace de Mario Escalona Reguera un ejemplo a seguir como uno de los indiscutidos maestros y forjadores de la organización de la salud pública cubana en su etapa revolucionaria.

Este examen, bien general por cierto, puede ser juzgado a la ligera de apologético de la Vida de Mario Escalona, pero él merece la verdad y la verdad la hemos dicho.

Recibido: 16 de junio de 2004. Aprobado: 14 de septiembre de 2004.
Gerald Simón Escalona. Calle 3ra No. 1911 entre 4ta y Acosta, Rpto. Antonio Maceo, Ciudad de La Habana, 13400.

* Leída en el Simposio "Mario Escalona in Memoriam. Teoría y práctica en la atención primaria de salud". Escuela Nacional de Salud Pública. Junio 11 de salud. 2004.
1 Especialista de II Grado en Organización y Administración de Salud Pública.

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