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Rev Cubana Salud Pública 2006;32(3)

Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana

El objetivo en el contexto de la dirección estratégica, el proceso docente y la investigación científica

Jacinta Otero Iglesias,1 Irene Barrios Osuna2 y Gerardo Ángel Prieto Márquez3

Resumen

La formulación de objetivos es una tarea compleja para cualquier profesional ya sea en el ámbito de la dirección, universitaria o de salud pública, del proceso docente o de la investigación científica. En el contexto universitario y de los servicios de salud es común que un mismo profesional tenga que desarrollarse en las tres áreas mencionadas. El presente artículo brinda los elementos mínimos necesarios que es importante conocer acerca de los objetivos en los diferentes contextos haciendo énfasis en sus similitudes y en los aspectos propios que los identifican. El lector tiene la posibilidad de encontrar en un mismo texto un documento que le informe en general de la categoría de objetivo en la dirección estratégica, en el proceso docente y en la investigación científica, lo que le posibilita, además, ahorrar tiempo y orientar adecuadamente la búsqueda de información en el caso de tener la necesidad de profundizar en el tema.

Palabras clave: Objetivos estratégicos, objetivos docentes, objetivos de investigación.

Introducción

El concepto objetivo es uno de los más usados en la actualidad, tanto en el proceso de dirección universitaria, como en el docente y el investigativo. En su concepción filosófica, es definido como aquello que existe realmente fuera del sujeto que lo conoce, como un elemento de la estructura de la actividad humana o como la finalidad que se propone todo acto humano. Este artículo se refiere a la segunda acepción. En cualquiera de ellas juega un papel principal o rector. Siempre los objetivos responderán de algún modo a una necesidad identificada previamente por el hombre, y a partir de ahí se diseña o genera la estrategia a seguir para alcanzarlos, lo que se materializa en la planificación o anticipación de cómo se quiere satisfacer la necesidad identificada. El tipo de necesidad y su satisfacción determina el área o subsistema que enfrenta y resuelve la misma, ya sea la gestión, la docencia o la investigación. El objetivo es un anticipo adecuadamente pensado de las acciones o tareas que hay que ejecutar para satisfacer la necesidad identificada y su llamada derivación gradual es el proceso imprescindible mediante el cual se adecuan los compromisos de su resolución en cada nivel.

Un ejemplo podría ser el siguiente: se necesita cambiar el proceso de dirección que se lleva a cabo en la universidad x por un estilo más moderno y efectivo como es el caso de la dirección estratégica y se está obligado a comenzar definiendo la misión y visión de esta universidad y por supuesto, los objetivos estratégicos que garanticen su desarrollo sostenible para alcanzar la visión determinada. Se presume que dentro de los objetivos estratégicos planteados, se encuentra la necesidad de diseñar o modificar una carrera universitaria para lo cual se debe elaborar, entre otros aspectos, el plan de estudio con sus correspondientes objetivos educativos e instructivos. Se prevé la necesidad de realizar investigaciones científicas y pedagógicas, encaminadas por ejemplo, al perfeccionamiento sistemático del desarrollo del proceso docente, a la mejora continua de la calidad para lograr la excelencia academia requerida en el momento actual y para los cuales es necesario plantearse los objetivos de la investigación.

Es indudable que en cada uno de los momentos señalados anteriormente, se deben construir “objetivos” que aunque poseen elementos comunes, tienen rasgos distintivos e identidad propia ya que responden a intereses o finalidades distintas, determinadas por el proceso que les dio origen.

Lo expresado hasta aquí, impone reflexionar acerca de la complejidad de los objetivos y de la necesidad de dominar, al menos, sus distintas exigencias en correspondencia con el contexto que lo genera, pues en no pocas ocasiones se está en la obligación de hacer valoraciones, evaluaciones o diseños de programas de estudios, de investigaciones o de planes y proyecciones estratégicas.

En la rutina diaria del desempeño de los profesionales y profesores cubanos, el dominio de la categoría objetivo se corresponde generalmente con el cargo o puesto de trabajo que ocupan. Por ejemplo, el directivo universitario que domina la Dirección Estratégica es más hábil en la construcción de objetivos estratégicos o corporativos, el profesional dedicado a la investigación científica lo es más en la construcción de objetivos de investigación, mientras que el profesor tiene más habilidades en la formulación de objetivos que rigen el proceso docente, aunque no siempre sucede así y la realidad es que existen deficiencias en su formulación en cualquiera de las áreas señaladas.

Bajo el supuesto de que cada cual en su área sabe formular los objetivos, lo cierto es que esta “especialización” en la construcción o formulación de objetivos da al traste con el desarrollo de la universidad contemporánea donde el profesor debe poseer habilidades administrativas, conducir el proceso docente y desarrollar investigaciones para alcanzar el nivel de excelencia y competitividad que exige la sociedad actual.

Por otra parte, ante la necesidad de al menos familiarizarse con la categoría de objetivo en una rama del saber menos dominada por el profesional, este se ve obligado a hacer una revisión sobre la misma según el contexto deseado, y es poco frecuente, por no decir que no existe hasta hoy, un documento que brinde la posibilidad de familiarizar al lector acerca de la categoría de objetivo en el contexto de la administración, la investigación y la docencia, lo que le permite, además, no sólo ahorrar tiempo sino la posibilidad de orientar adecuadamente la búsqueda en el caso de tener la necesidad de profundizar en el tema.

El presente artículo tiene el propósito de brindar los aspectos mínimos necesarios que debe conocer un profesional acerca de los objetivos en el contexto de la “dirección”, “la investigación científica” y “el proceso docente” y hace énfasis en los aspectos que les son comunes y en aquellos que lo identifican como propios en cada uno de esos contextos.

Generalidades

El objetivo no puede significar, para los que lo construyen o para aquellos que necesitan tenerlos como guía para el desarrollo del trabajo, solamente una formulación teórica pues tienen que estar vinculado a la conducta ya que describen un estado, situación o resultado futuro que un conjunto de actores se plantea lograr . Los objetivos son los fines, propósitos o resultados a los que se dirige el comportamiento e incluyen todas las categorías que expresan lo que se quiere o pretende alcanzar en una universidad, un proceso docente determinado o en una investigación.

Tanto los objetivos estratégicos, del proceso docente como los de la investigación científica deben poseer, entre otros, los atributos siguientes:

En general deben ser utilizados verbos de acción, evitando el uso de verbos vagos como apreciar, comprender, estudiar, entre otros. Existen en la literatura ciertas especificaciones para el uso de los verbos en correspondencia con el origen del objetivo.

Los objetivos en la dirección estratégica de los centros de educación superior

La dirección estratégica determina el espacio donde la universidad precisa sus objetivos, hacia donde se dirige la organización, por lo que existe una íntima relación entre los objetivos y las políticas institucionales. En general, suele ser dividida en tres partes: 1. La definición de objetivos estratégicos, donde se establecen los objetivos a corto y largo plazo para lograr la misión y alcanzar la visión de la universidad. 2. La planificación estratégica donde se formulan las estrategias posibles para alcanzar los objetivos propuestos y 3. La ejecución de la estrategia, donde se aseguran las actividades suficientes y necesarias para cumplir con estos objetivos.1

Nótese que los objetivos constituyen pues, una de las categorías fundamentales de la actividad de dirección, ya que es un factor importante, entre los que condicionan las actuaciones de la universidad en general, y la de sus directivos y trabajadores, en particular. Establecen la base de la función de dirección y permiten evaluar el cambio esperado, pues a través de ellos se formulan los indicadores y/o estándares que permiten evaluar los resultados en términos de calidad, tiempo y espacio.

En la formulación de objetivos y su impacto en la universidad debe tenerse en cuenta:

Desde el punto de vista jerárquico, el primer nivel de objetivo está definido por la misión de la universidad como la expresión más general de su razón de ser en cuanto a su papel social.

El segundo nivel está conformado por los objetivos generales, los cuales expresan los propósitos o metas a escala global, y a largo plazo, en función de su misión/visión. Están referidos a los logros que se pretenden alcanzar por el sistema en su conjunto, en un periodo determinado, y es común que se formulen, conjuntamente con las políticas, estrategias, en el nivel superior del sistema dado.

Los objetivos particulares se refieren a aquellos que deben alcanzar los diferentes subsistemas de la organización siempre y cuando estén en función de los objetivos generales, comunes o institucionales. Responden generalmente al nivel táctico.

Los objetivos específicos al igual que los anteriores tienen un carácter institucional, pero con un mayor grado de concreción al estar referidos a aquellos que deben materializar la finalidad del sistema dado y que suelen llamarse objetivos de las unidades de base y responden generalmente al nivel operativo.

En cada nivel jerárquico y en cada unidad, se dan las diferentes categorías de objetivos, de ahí la necesidad de definir claramente, cual es el sistema de objetivos ya sea la universidad, facultad, departamentos, unidades docentes o equivalentes.

Finalmente, la formulación de los objetivos generales de la universidad no puede estar limitada a la alta dirección o primer nivel de dirección, es necesaria la participación de todos los involucrados en ella. El problema consiste en buscar los mecanismos apropiados para poder cumplir con este requisito de la dirección estratégica moderna.

Los objetivos en el proceso docente educativo

La Didáctica estudia el proceso docente, fundamentalmente como una de las formas particulares de la actividad social. Al analizar esta actividad con un enfoque sistémico puede identificarse que los objetivos, el contenido y su estructura y el proceso docente, conforman sus componentes principales.

Los objetivos, para muchos, constituyen la categoría pedagógica más importante del proceso docente y que establecen el elemento rector que plantea al proceso de aprendizaje los modos de actuación esenciales a lograr a través de los conocimientos fundamentales del contenido a impartir. Es la previsión del resultado de la actividad del estudiante.

En general, entre las características fundamentales de los objetivos se pueden señalar: manifiestan las exigencias que la sociedad plantea a la educación, orientan el proceso docente hacia la transformación que se aspira en el estudiante, determinan el resto de los componentes del proceso docente (los contenidos, métodos, medios y formas organizativas de enseñanza y la evaluación) y su formulación y realización de forma planificada constituyen una condición esencial para el éxito del proceso.2

En el objetivo está presente la dialéctica entre lo subjetivo y lo objetivo. La dialéctica de lo objetivo vs. lo subjetivo se da en cualquier proceso, de ahí la necesidad de que los protagonistas principales de cada etapa del proceso tomen como suyos la ejecución de las acciones que se derivan del objetivo a esa instancia o nivel. Esto se concreta en los momentos siguientes:

En cuanto a su función o grado en que aspiran a modificar la personalidad del educando, se clasifican en: objetivos educativos, encaminados a conformar los aspectos más trascendentales de la personalidad de los educandos tales como sentimientos, valores, convicciones, entre otros, concretándose en ellos las aspiraciones que la sociedad tiene con los futuros egresados y los objetivos instructivos, vinculados con el dominio por parte del estudiante del contenido de una asignatura y que expresan las características que estos deben alcanzar que le faculten para resolver problemas a su alcance en el mundo circundante. A estos últimos se les atribuye un conjunto de componentes que relacionados entre sí determinan su formulación y estructura, como son el conocimiento, la habilidad, la asimilación, la profundidad y la sistematicidad.

Desde el punto de vista didáctico, el conocimiento esta íntimamente ligado a la habilidad y ambos conforman parte importante del contenido de la enseñanza. En los objetivos no solamente se declaran los conocimientos sino las habilidades que debe alcanzar el estudiante. Los modos o conductas que se esperan durante el aprendizaje están matizados por los valores que los acompañan y tienen su punto de partida y fortalecimiento en las actuaciones o modelos que exhiben los docentes. Esto también constituye parte del contenido de la enseñanza.

En cuanto al nivel de asimilación del contenido o sea el grado de apropiación del conocimiento y las habilidades vinculadas al contenido, es importante, a la hora de formular el objetivo, precisar sus niveles, cuatro en total: nivel de familiarización, nivel de reproducción, nivel productivo y nivel creativo. Lo anterior exige la necesidad de redactar el nivel de asimilación en el objetivo con todas las palabras que lo identifiquen, que se está proponiendo en el mismo (esas palabras deben identificar, en primer plano, la habilidad o instrumentación que debe aprender o aplicar el estudiante para demostrar/comprobar lo aprendido). De ahí que se recomiende utilizar un solo verbo, por ejemplo: identificar, clasificar, resumir, palpar, comparar, percutir…lo que sucede es que en muchas ocasiones para llegar a realizar esas acciones o instrumentaciones se requiere la ejecución y/o dominio de otras, por ejemplo para “palpar” el estudiante debe colocarse en una posición específica con respecto al paciente, debe aprender la posición de las manos y los dedos y conocer las características de las regiones del cuerpo.

El nivel de profundidad del contenido es otro de los elementos imprescindibles a la hora de formular los objetivos, el mismo expresa el grado de complejidad o riqueza con que se domina la habilidad.

El nivel de sistematicidad de contenido, se relaciona con la necesidad de formular los objetivos en los diferentes niveles estructurales del proceso docente. Los objetivos se clasifican según el nivel de sistematicidad, en objetivos generales, cuyo nivel de sistematicidad se corresponde con la asignatura o grado, se evalúan por examen final de asignatura o grado y el documento que los contiene generalmente se corresponde con el programa de los mismos. Los objetivos particulares, que responden a un nivel de sistematicidad de tema o grado, se van evaluando parcialmente y el documento donde están declarados puede ser el plan temático o de la unidad en cuestión, mientras que los objetivos específicos se corresponden con la clase, cuya evaluación es frecuente y deben estar declarados en el plan de clases.3

Los objetivos de la investigación científica

La investigación es un proceso que mediante la aplicación del método científico intenta obtener información relevante e inequívoca para entender, verificar, corregir o aplicar el conocimiento. Es la búsqueda intencionada de conocimientos o de soluciones a problemas de carácter científico. Es fundamental para la formación del estudiante y para la superación continua de los profesores y profesionales de la universidad, formando parte de los procesos sustantivos de la misma y sus resultados constituyen un indicador de excelencia de muchas universidades del mundo contemporáneo.

El objetivo de la investigación, es el resultado concreto y previsto que se intenta obtener mediante la misma. No debe perderse en confusiones sin relación directa con el problema científico planteado pues su función radica fundamentalmente en dar a conocer lo que realmente se procura obtener con la investigación. El investigador no puede apartarse del objetivo propuesto pues este declara un resultado claro, preciso, factible y medible que se obtendrá una vez terminado el proceso de la investigación en el tiempo y lugar establecidos previamente y responde a la pregunta de la investigación cuya respuesta constituirá la conclusión del estudio o dicho en otros términos, a la obtención del nuevo conocimiento.

Los objetivos de la investigación están íntimamente relacionados o determinados por el tipo o clasificación de la investigación que se pretende realizar. Este último aspecto resulta extremadamente complejo para los investigadores inexpertos y a veces para los expertos también lo es, por lo que sin pretender profundizar en el tema, se abordaran algunos aspectos que se consideran substanciales en la relación entre el tipo de investigación y la formulación de sus objetivos.

Una de las clasificaciones mas aceptados por toda la comunidad científica es la que clasifica la investigación en básica (pura o teórica), que se caracteriza por la elaboración de teorías y leyes sin que estas sean verificables en la práctica inmediata, y aplicada (práctica o empírica) caracterizada por la aplicación de los conocimientos adquiridos a la solución de un problema científico.

Los medios utilizados para obtener los datos constituyen otro eje de clasificación y en este caso la investigación puede ser documental (fuente documental), de campo (entrevistas, encuestas, observaciones, entre otras) o experimental (información de la actividad intencional realizada por el investigador).

Por el nivel de conocimiento que se adquiere cuando se pretende dar respuesta al problema científico planteado se clasifican en exploratorias (se destacan aspectos fundamentales y generales de un problema y que muchos la consideran como un tipo de investigación descriptiva), descriptivas (encaminadas a la caracterización o personalización del objeto de estudio o de una situación problémica y que puede servir de base para otra investigación) y explicativas (las que tratan de encontrar el por qué del problema científico que se investiga).

Atendiendo a lo anterior se han definido también los objetivos en función del tipo de investigación en, objetivos exploratorios o descriptivos, que nos acercan a problemas poco conocidos e implican describir características o atributos ignorados hasta ese momento, llevan implícitos la cuantificación de frecuencias del fenómeno estudiado, la selección de problemas o áreas de interés para la investigación y el ordenamiento, clasificación y operacionalizacion de las variables a estudiar. Los objetivos analíticos que suelen ser subdivididos en explicativos, refiriéndose a cuando la causa o factor de estudio se produce sin la intervención del investigador o sea de forma espontánea y objetivos predictivos cuando la causa es controlada, administrada o provocada por el investigador.4

Los objetivos deben guiar las formas y los métodos para resolver el problema, por otra parte, de la Metodología de la Investigación se reconoce la existencia de dos tipos de objetivos: los objetivos generales y los específicos.

Los objetivos generales nacen directamente del problema a investigar y la parte de este que se pretende solucionar, constituyen los propósitos de mayor alcance que guían el estudio, su carácter general se expresa en el hecho de que podrían concebirse distintos caminos para seguirlos o sea un mismo objetivo general puede ser abordado de distintas maneras.

Los objetivos específicos por su parte, sintetizan, precisamente, la forma en que se alcanzan los objetivos generales y se dice que constituyen las guías para la acción pues permiten delimitar los métodos que se emplearan para conseguirlos. No siempre es imprescindible formular objetivos generales y específicos, algunas veces pueden expresarse con tanta claridad y simplicidad que no corresponde encontrar objetivos específicos para señalar como conseguirlos.

Es bastante común en la actualidad escuchar en la comunidad de investigadores noveles la pregunta siguiente:… ¿Este estudio lleva objetivos? o ¿me han dicho que ya no se usan los objetivos?... Lo cierto es que desde el punto de vista del tipo de informe final de la investigación y los propósitos que este persiga (publicación en una revista científica, proyecto, entre otros), en ocasiones, los objetivos pueden quedar subsumidos por ejemplo, en la finalidad o propósito del estudio, en las interrogantes planteadas, en algún momento dentro del marco teórico del estudio o en las hipótesis de la misma, pero siempre están presentes como tareas cognoscitivas que han de cumplirse para obtener los resultados relacionados con el nuevo conocimiento.

La declaración de los objetivos ayuda al investigador a concentrar el estudio en los aspectos esenciales del problema a investigar, constituyen una guía metodológica para la realización de cada una de las partes del estudio lo que evita la duplicación de esfuerzos que van desde la recopilación de datos innecesarios, hasta la planificación de un presupuesto y un cronograma lo más cercano a la realidad posible, pues ellos se derivan del planteamiento del problema y se formulan con base a las principales interrogantes que se desean responder. Son los que orientan la formulación de hipótesis, la definición de variables e indicadores y el plan de análisis de los datos que llevaran, en última instancia, a las conclusiones del estudio basándose en los resultados alcanzados.

Discusión

En el desarrollo de este artículo se plantea con certeza la complejidad de la formulación de objetivos enmarcados en los contextos antes señalados y el desafío que esto significa para cualquier profesional al cual se le asigne esa responsabilidad. La reflexión y el debate al respecto podrían enriquecer esta temática con el incremento de su conocimiento desde varias aristas del problema y brindarle a los profesionales las herramientas metodológicas para encararlo en su quehacer profesional con la mayor rigurosidad científica posible.

El objetivo constituye un aspecto principal o rector tanto para la dirección estratégica, como para el proceso docente y la investigación, sin embargo, son precisamente estos procesos los que determinan sus características y su individualidad al tratarse de procesos diferentes, con propósitos y finalidades diferentes. Aunque sea una verdad reconocida, la unidad indisoluble que existe en la actividad humana entre la teoría y la práctica, es apreciable el predominio de la praxis o de la teoría en cada una de ellas, según su intención. Así la actividad pedagógica y de dirección tienen su esencia en la transformación del sujeto, ya sea para lograr que un estudiante adquiera conocimientos y habilidades nuevos para él, como para dirigir y controlar trabajadores hacia la consecución de las metas de una organización. La actividad de investigación, sin embargo, tiene su esencia en el proceso cognoscitivo, en la adquisición de nuevos conocimientos, ya sean de carácter empírico ó teórico.

Por otra parte, e independientemente de que en general los objetivos son generados por problemas o sea por dificultades que no pueden ser resueltas de manera inmediata, cada uno de estos tiene un sello que lo define. No siempre los problemas de dirección ó pedagógicos son susceptibles de ser tratados como problemas de investigación, lo cual incide en la cualidad de los objetivos creados. Así por ejemplo, los problemas de la dirección estratégica generan objetivos encaminados a obtener resultados esperados que den solución a los problemas o a las brechas entre lo que se tiene y lo que se aspira obtener para el perfeccionamiento del sistema organizacional que se trate, dicho en otros términos, las brechas entre la misión de la universidad, en este caso y la visión que se desea tener de ella enmarcada en un tiempo determinado. En el caso de los objetivos del proceso docente, ellos responden a los problemas docentes, que sintetizan lo nuevo para el estudiante y esta determinado por las exigencias del encargo social para el logro de la transformación de la personalidad, mientras que la investigación científica responden a la obtención o aplicación de conocimientos para la solución parcial o total de problemas científicos (Rivera Michelena N. Un sistema de habilidades para las carreras de Ciencias de la Salud. En: Carpeta de capacitación. Maestría en Educación Médica Superior. ENSAP;2001). El trabajo de dirección y el trabajo pedagógico centran sus objetivos en la guía y transformación de individuos, mientras que los objetivos de la investigación giran en torno a metas cognitivas.

En la universidad cubana el pensamiento estratégico, el pensamiento pedagógico y el pensamiento científico funden sus intenciones.

La dirección estratégica tiene como centro la dirección del personal universitario para lograr que hagan acciones que espontáneamente no se podrían realizar. Los objetivos estratégicos están íntimamente ligados al diagnóstico y a la formulación estratégica del centro de educación superior, por lo cual la misión, la planificación estratégica para establecer cómo alcanzar los objetivos y el diseño de los mismos forman un todo indisoluble.

El trabajo pedagógico destaca la formación integral de los estudiantes desde la perspectiva de la integración de la educación, la enseñanza- aprendizaje y la instrucción. Sus objetivos docentes forman parte del sistema de la Didáctica, por lo que su formulación esta en dependencia del contenido a tratar, de los métodos para organizar la actividad cognoscitiva del estudiante, de las formas organizativas que se adopten, de los medios de enseñanza seleccionados para apoyar la acción del profesor y el alumno y de la evaluación del proceso docente. (Rivera Michelena N. Los objetivos en la Educación Médica Superior: concreción sociedad-problemas de salud. En: Carpeta de capacitación. Maestría en Educación Médica Superior. ENSAP;2001).

La actividad investigativa establece la búsqueda de nuevos conocimientos que sirvan a la solución de las necesidades sociales. Los objetivos de investigación dependen del nivel de complejidad del problema científico, de los recursos humanos y materiales que se dispongan para la investigación y de los resultados que se pretendan obtener con ella (Rivera Michelena N. Fundamentos metodológicos del proceso docente educativo: el modelo de la actividad. En: Carpeta de capacitación. Maestría en Educación Médica Superior. ENSAP;2001).

La gestión universitaria tiene dos dimensiones, la administrativa y la tecnológica. La primera se manifiesta en la planificación, organización y control, mientras que la segunda se estructura a partir de las metodologías propias de los procesos universitarios, tales como la metodología de la investigación, de la enseñanza y el aprendizaje o de la metodología de la extensión universitaria. Esto indica que la elaboración de objetivos en las áreas docentes e investigativas estén muy vinculados a la formación previa de especialistas en áreas de estudios especificas y el dominio de metodologías propias de los procesos de que se traten. La formulación de objetivos en una asignatura determinada necesita de especialistas con conocimientos propios en la misma y con conocimientos pedagógicos mientras que la investigación de un problema científico relacionado con esa temática necesita de especialistas con formación en metodología de la investigación, aunque en ambos casos puedan participar también otras especialidades relacionadas con ella. En los directivos, sus capacidades para relacionarse con el medio, la persuasión y motivación, sus destrezas para el trabajo en grupo y creatividad, son, entre otros, supuestos necesarios para diseñar los objetivos de dirección.

Al valorar el proceso de creación en estas áreas para determinar peculiaridades y aspectos comunes, se debe reflexionar en los aspectos que se formulan a continuación y que se resumen en el siguiente recuadro.

Formulación y elementos a lograr por los objetivos según área.

Áreas

¿Quién elabora los objetivos?

¿Qué elemento esencial se quiere lograr con ellos?

Dirección estratégica

Directivos y subordinados de forma conjunta

Cambios para la mejora de la organización. Misión/Visión.

Proceso docente

Profesor y/o colectivo de asignatura

Aprendizaje de un nuevo conocimiento o habilidad para el estudiante.

Investigación

Investigador y/o equipo de investigación

Obtención de nuevos conocimientos para la solución parcial o total de un problema científico.

Como ya se ha señalado, los objetivos siempre expresan lo que se desea alcanzar independientemente del contexto en que esté enmarcado, sin embargo, este hecho se expresa de manera diferente, así en la dirección estratégica se expresan en función de acciones terminadas, en el proceso docente se expresan en función de sus componentes y del encargo social mientras que en la investigación científica se expresan como acciones o tareas cognoscitivas que es necesario acometer para dar respuesta a la problemática científica planteada.

Un aspecto importante a tener en cuenta en la formulación de los objetivos es lo relacionado con la participación de los involucrados, pues mientras que en la investigación científica esta actividad recae solamente en el investigador o grupo de investigadores que participan en el estudio y en el caso del proceso docente la participación del profesor es la fundamental, en la formulación de los objetivos de la dirección estratégica es necesaria la participación de todos los involucrados en el proceso de “arriba abajo y de abajo arriba” del sistema organizacional en cuestión, en este caso de la universidad.5,6 (Castell-Florit Serrate y otros. Temas de Gerencia para la Dirección por Proyectos: Dirección por Objetivos. Sistema de capacitación gerencial. Folleto, ENSAP;2002:47-78).

Finalmente se puede concluir que la formulación de objetivos es un proceso esencial y complejo determinado en última instancia por el área que lo genera, ya sea esta la dirección, el proceso docente o la investigación científica. Aunque existen elementos comunes, llevan la impronta de cada proceso, lo que el profesional está obligado a tener en cuenta a la hora de trabajar con la categoría de objetivo. No existe una receta básica para formular objetivos en la dirección estratégica, el proceso docente y la investigación científica, lo que existe realmente es una serie de elementos metodológicos que caracterizan estos procesos y que deben quedar reflejados en su formulación.

Los autores lo invitan a que continúe indagando con respecto a este tema tan interesante y controversial.

Summary

The objective in the context of strategic management, educational process and scientific research

The formulation of objectives is a complex task for any professional either in the university or public health management, the educational process to the scientific research fields. In the context of university and healthcare service, it is likely that a professional will have to deal with the three mentioned areas. The present article provides the minimal required elements that must be known about the objectives within different contexts, making emphasis on their similarities and their identifying aspects. The reader can find in the same text a document that provides him with general information about the category of objectives for strategic management, for educational process and for scientific research. This makes it possible to save time and properly guide the information search in case of someone should go deeper into the topic.

Key words: Strategic objectives, teaching objectives, research objectives.

Referencias bibliográficas

  1. Romero Sotolongo B. Planificación estratégica y cambio en las universidades de América Latina. Rev Cubana Educ Sup. 2002;XXII(3):23-33.
  2. Gárciga R. Formulación estratégica. La Habana: Editorial Félix Varela;1999.
  3. La planificación estratégica de la Universidad de Camagüey. Rev Cubana Educ Sup. 1998;XVIII(3):93-106.
  4. Mestre Gómez U. La importancia de formular objetivos en el proceso docente[serie en Internet]. [citado 15 Jun 2004]. Disponible en: www. monografías. com/trabajos 10/po2/pro.s html
  5. Bayarre H. Curso de Metodología de la Investigación en la atención primaria de salud. La Habana: ISCM-H;2004.
  6. Jiménez Paneque R. Metodología de la Investigación. Elementos básicos para la investigación clínica. La Habana: Editorial Ciencias Médicas;1988.

Recibido: 4 de abril de 2006. Aprobado: 19 de abril de 2006.
Jacinta Otero Iglesias. Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana. La Habana, Cuba. e-mail: teobaldo.marino@infomed.sld.cu

1Especialista de II Grado en Bioestadística. Profesora Asistente de la Escuela Nacional de Salud Pública (ENSAP). Máster en Salud Pública. Máster en Educación Médica Superior. Asesora metodológica del ISCM-H.
2Doctora en Ciencias Filosóficas. Profesora Auxiliar del ISCM-H. Asesora metodológica.
3Especialista en Biología. Máster en Ciencias de la Educación Superior. Profesor Auxiliar del ISCM-H. Metodólogo de la Facultad de Medicina "10 de Octubre". ISCM H.

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