SIMPOSIO "JUAN PÉREZ DE LA RIVA" IN MEMORIAN

 

Comentarios al artículo "Territorio y contextos en la salud de la población"

 

Comments on the paper "Territory and contexts in the field of the population`s health"

 

 

José Ramón Acosta SariegoI

IProfesor. Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana. La Habana, Cuba.

 

 


 

El artículo de referencia precede al comentario en este mismo número de la revista.

Como ya nos tiene acostumbrados, y en su peculiar estilo, la Dra. Luisa Iñiguez presenta en esta oportunidad un provocador contrapunteo entre la preferencia de los sistemas de información de salud de tomar a la división político-administrativa como punto de partida organizativo para la colección y flujo de sus bases de datos, mientras que las realidades de los espacios naturales y sociales generalmente subyacen en segundo plano a despecho de su alto valor referencial. Alerta la autora en cuanto a la influencia que esta práctica al uso pudiera tener al difuminar la heterogeneidad y las desigualdades en materia de salud al momento de realizar los correspondientes análisis contextuales. Dedica la última parte de su trabajo a socializar su opinión acerca de las múltiples vías para mejorar la interpretación de los contextos de vida en los espacios y territorios cubanos.

Esta propuesta inspira una amplia línea de coincidencias y algunas discrepancias marginales.

La autora vincula la manifestación en el tratamiento de la información en salud con lo que hoy se considera una limitante del pensamiento típico de la racionalidad clásica inaugurada por el paradigma cartesiano: la falta de integridad en el análisis de los sistemas complejos, como lo son sin duda los contextos de vida. Con acierto afirma que las divisiones naturales no son usadas para estudiar la vida humana y sus problemas, mientras los sistemas de información están organizados no por los más duraderos espacios sociales sino por los cambiantes territorios dependientes de eventuales decisiones administrativas.

Reflexiona acerca de que la actual división político-administrativa de Cuba asumió determinados elementos de heterogeneidad económica y social con puntos luminosos y oscuros que se hicieron más intensos tras la crisis económica de la década de 1990, cuyos efectos aún no han sido totalmente erradicados. Por otra parte, el predominio de la población urbana que asciende al 75 % se contrapone a una inmensa mayoría numérica de los asentamientos poblacionales rurales. El análisis mecánico territorial no sólo pudiera enmascarar las desigualdades locales, sino que además absorbe a la ruralidad. Pero más que considerar los problemas de la salud y la enfermedad desde las características estructurales de la población, la autora llama la atención hacia el estudio de la organización espacial de los procesos productivos y la movilidad de la población como vía para acercarse a la comprensión de sus contextos de vida.

La autora considera que la profusión de datos provenientes de los niveles sub-nacionales, en particular de la atención primaria de salud, si bien incrementa la disponibilidad general de información, adolece de hacer énfasis en la pérdida de la salud, y recomienda comenzar la inclusión de referencias sociales, ambientales, culturales, económicas, que fluirían a los siguientes niveles territoriales de agregación. Si bien lleva razón la Dra. Iñiguez en su aserto, en mi modesta opinión, más que los datos en sí mismos, lo que requiere ser reconsiderado es la metodología de análisis, a fin de que se propicie una mayor integración del conocimiento proveniente del espacio social con lo territorial y administrativo.

No puedo soslayar una precisión. La autora afirma que "una parte importante de las respuestas a los problemas o necesidades de salud de la población es individual, en especial la curativa", dicho así, resulta demasiado categórico para ser aceptado sin reparos. La respuesta individual a determinada acción de salud, incluidas las terapéuticas, está condicionada por elementos que inexorablemente incluyen lo social, sea esta la respuesta inmune del organismo humano o la expresión tardía de determinada información genética. En cada respuesta humana está presente su carácter de individuo y la compleja urdimbre de relaciones que caracterizan su contexto de vida y su esencia social.

En conclusión, este trabajo es reflejo de la madurez alcanzada por el pensamiento de la autora, que haciendo gala de su inveterada vocación de polemista, nos aboca a un debate que promete ser jugoso y esclarecedor.

 

 

Recibido: 10 de julio de 2007.
Aprobado: 19 de septiembre de 2007.

 

 

José Ramón Acosta Sariego. Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana. La Habana, Cuba. E mail: joseacosta@giron.sld.cu