Vol. 8, No. 89 Mayo 31, 2003 ISSN 1028-4338
En
este número:
Síndrome Respiratorio Agudo
Severo
|
Síndrome Respiratorio
Agudo Severo: aspectos clínicos y epidemiológicos
Nancy Sánchez Tarragó*
Introducción
El 12 de marzo del 2003, la Organización Mundial de la Salud
lanzó un alerta global acerca de la neumonía atípica
a raíz de informes del Departamento de Salud de Hong Kong y
otros provenientes de Hanoi, Viet Nam, donde se venían produciéndo
brotes de neumonía atípica en hospitales públicos
desde el mes de febrero, tanto en pacientes como en los trabajadores
de la salud que los atendían y sus contactos cercanos. Poco
después de lanzada la alerta, la OMS comenzó a recibir
informes de otros países: China, Singapur, Vietnam, Tailandia,
Indonesia, Taiwan y Filipinas, así como países en otros
continentes incluyendo Canadá, los Estados Unidos y Alemania.
La enfermedad no respondió al tratamiento antimicrobiano empírico
para la neumonía típica adquirida en la comunidad o
la neumonía atípica. No se identificaron virus o bacterias
conocidos. Por tanto, la nueva enfermedad fue llamada Síndrome
Respiratorio Agudo Severo (SRAS).Las investigaciones retrospectivas
condujeron a la determinación de que un brote de neumonía
atípica detectado en noviembre del 2002 en la provincia de
Guangdong, en la República de China debía definirse
también como Síndrome Respiratorio Agudo Severo.
El agente etiológico, altamente infeccioso, con tasa de
ataque >50% entre los trabajadores de la salud que cuidan de
los pacientes con el síndrome (1) fue identificado por una
red de laboratorios convocados al efecto como una cepa hasta entonces
desconocida del Coronavirus, agente viral asociado en humanos al
catarro común.
El presente trabajo pretende resumir los aspectos clínicos
y epidemioló-gicos más significativos y generales
acerca del Síndrome Respiratorio Agudo Severo.
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Aspectos clínicos
Síntomas
La mayoría de los pacientes identificados hasta el 21 de
marzo habían sido previamente adultos sanos entre los 25
y 70 años. Pocos casos sospechosos se han reportado entre
niños (<=15 años) (2).
La enfermedad generalmente comienza con un pródromo de fiebre
(>38°C), unas veces asociada con escalofríos y entumecimiento,
otras acompañada por otros síntomas como dolor de
cabeza, malestar, y mialgias. En los comienzos de la enfermedad,
algunos casos han tenido síntomas respiratorios leves. Típicamente
están ausentes rash y hallazgos gastrointestinales o neurológicos,
aunque unos pocos pacientes han reportado diarrea durante el pródromo
febril.
Después de 3 a 7 días, comienza la fase respiratoria
baja con el inicio de una tos seca, no productiva o disnea que puede
acompañarse por hipoxemia. Entre un 10%-20% de casos requieren
intubación y ventilación mecánica (2).
En las investigaciones realizadas en pacientes de Hong Kong y Hanoi
los síntomas más comunes incluían fiebre, malestar,
mialgia, dolor de cabeza y mareos. Dolor de garganta y rinorrea
ocurrieron en menos del 25% de los casos y la tos ocurrió
tempranamente solo en el 39% de los casos (1)
El período de incubación es de hasta 10 días.
Las radiografías de tórax pueden ser normales durante
el pródromo febril y durante el curso de la enfermedad. Sin
embargo, en una proporción sustancial de pacientes, la fase
respiratoria se caracteriza por infiltrados focales que progresan
hacia infiltrados intersticiales generalizados. Algunas radiografías
de pacientes en estadíos terminales han mostrado también
areas de consolidación (2).
En cuanto a hallazgos de laboratorio, en los inicios de la enfermedad,
el conteo absoluto de linfocitos está a menudo disminuído.
Los conteos generales de células blancas se encuentran normales
o disminuídos; la mitad de pacientes tienen leucopenia y
trombocitopenia o conteos por debajo de lo normal (50,000 - 150,000
/ µl). En los inicios de la fase respiratoria se han notado
niveles elevados de creatina fosfoquinasa (hasta 3000 IU / L) y
transaminasas hepáticas (de 2 a 6 veces por encima de lo
normal). La función renal ha permanecido normal en la mayoría
de los pacientes (2 ).
La presentación clínica sugiere una enfermedad de
severidad variable desde leve hasta fatal. Se especula que la enfermedad
más severa ocurre entre los contactos de primer nivel de
un caso índice. Si es así, esto puede reflejar tanto
una exposición repetida al caso índice por parte de
los trabajadores de la salud o a la atenuación del patógeno
durante las infecciones subsiguientes (1).
En la investigación realizada por el equipo de investigadores
de la Universidad de Hong Kong, la cual confirmó al coronavirus
como agente causal del Síndrome (5), también se describieron
la presentación clínica y complicaciones de la enfermedad.
Menos del 25% de los pacientes con neumonía por coronavirus
tuvieron síntomas del tracto respiratorio alto. Como se esperaba
en una neumonía atípica tanto los síntomas
respiratorios como los hallazgos por auscultación fueron
desproporcionalmente leves comparados con los hallazgos de las radiografías.
Los síntomas gastroeintestinales estuvieron presentes en
un 10% de los pacientes. Estos síntomas son relevantes ya
que el ARV viral es detectable en las heces fecales de algunos pacientes
y los coronavirus han estado asociados con diarrea en seres humanos
y animales. La alta incidencia de alteraciones en la función
hepática, leucopenia, severa linfopenia, trombocitopenia
y la subsiguiente evolución a síndrome de distress
respiratorio del adulto sugiere un daño inflamatorio sistémico
severo inducido por este coronaviris humano. Es por eso que la inmunomodulación
por tratamiento con esteroides puede ser importante para complementar
el tratamiento antiviral empírico con ribavirina.
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Transmisión
La forma principal de propagación del SRAS parece ser el
contacto cercano entre las personas. La mayoría de los casos
de SRAS se han presentado entre personas que atienden a alguien
infectado con SRAS, viven con esa persona o que han tenido contacto
directo con el material infectado (por ejemplo, secreciones respiratorias)
de una persona que tiene SRAS. Las formas potenciales en que puede
propagarse el SRAS son, entre otras, tocar la piel de otras personas
u objetos que están contaminados con partículas infectadas
y luego tocarse los ojos, la nariz o la boca. Esto puede ocurrir
cuando alguien enfermo con el SRAS tose o estornuda gotitas o partículas
infectadas al aire que caen sobre la misma persona, sobre otras
personas o en superficies cercanas. (4)
Las evidencias preliminares también sugieren que el virus
puede expulsarse en las heces fecales. Sin embargo, la detección
de ARN viral no prueba que el virus es viable o transmisible. Si
un virus viable se detecta en las heces, entonces es potencialmente
una ruta adicional de transmisión. Varios coronavirus de
animales se diseminan por la vía fecal-oral (5).
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Diagnóstico
Las pruebas iniciales de diagnóstico deben incluir radiografía
de tórax, oximetría de pulso, cultivos de sangre,
cultivo de esputo y pruebas virales para influenza A y B, parainfluenza
y virus sincitial respiratorio, y otros estudios para Clamydia,
Legionella y pneumococos. También deben incluirse especímenes
para antígenos de Legionella y de peneumococos urinarios.
Cualquier especímen clínico de que se disponga debe
guardarse para pruebas adicionales hasta que se realice un diagnóstico
específico. Deben tomarse muestras de suero en fase aguda
y convalescientes (más de 21 días después del
comienzo de los síntomas) a todos aquellos pacientes que
correspondan con la definición de caso de SRAS.
Definición de caso de Síndrome Respiratorio Agudo
Severo que se aplica en Cuba (6)
Caso sospechoso
· Persona que tiene fiebre, síntomas respiratorios
incluyendo tos y/o dificultades respiratorias SOLO SI SE CUMPLEN
UNA O MAS DE LAS CONDICIONES EPIDEMIOLÓGICAS SIGUIENTES durante
los 10 días previos al inicio de los síntomas:
1. Todo viajero que haya arribado a nuestro país procedente
de un área con transmisión local reciente de SRAS.
2. Contacto estrecho (*) con un caso sospechoso o probable de SRAS
· Fallecido con enfermedad respiratoria aguda que no se
le haya realizado autopsia y que cumpla una o más de las
condiciones epidemiológicas siguientes:
1. Todo viajero que haya arribado a nuestro país procedente
de un área con transmisión local reciente(**) de SRAS.
2. Contacto estrecho (*) con un caso sospechoso o probable de SRAS
Caso probable
Todo caso sospechoso que:
1. Presenta hallazgo radiológico de neumonía o con
síndrome de distress respiratorio.
2. Es positivo para coronavirus de SRAS por uno o más métodos
de diagnóstico virológico cuando estén disponibles
en el país.
3. Fallece de forma sobreaguda con un cuadro respiratorio severo
y con una autopsia que demuestre alteraciones compatibles con distress
respiratorio sin causa identificada.
(*) Contacto estrecho: Haber cuidado o vivido con una persona que
sea caso sospechoso o probable de SRAS o haber estado en contacto
directo con las secreciones repiratorias o fluidos corporales (heces,
orina) de dicha persona.
(**) Areas con transmisión local reciente: Aquellas donde
las autoridades locales están comunicando uno o más
casos de SRAS, aparentemente adquiridos localmente, durante los
últimos 20 días.
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Etiología
Como parte de los planes para combatir la pandemia global la OMS
ha movilizado los recursos científicos e intelectuales de
13 laboratorios en nueve países. En muy poco tiempo esta
red de laboratorios ha identificado al menos dos virus ácido
ribonucleicos: el metaneumovirus humano y un coronavirus inusual
al cual actualmente se relaciona con el Síndrome Respiratorio
Agudo Severo (1) .
El metaneumovirus humano, aunque fue reconocido en el 2001, no
es un virus nuevo en seres humanos ya que casi todos los niños
muestran evidencia de infección alrededor de los 5 años.
El virus se reconoce usualmente asociado con enfemedades respiratorias
agudas en niños pequeños. Actualmente es limitado
el conocimiento acerca de las enfermedades asociadas a este virus
en adultos, no obstante las evidencias indican que a menos que existan
factores subyacentes como la inmunosupresión, es improbable
que este virus cause enfermedades severas en adultos. El descubrimiento
de este virus en los días iniciales de la investigación
fue compatible con la descripción preliminar de las partículas
semejantes a paramyxovirus vistas en Alemania en pacientes con el
síndrome. Sin embargo, pocos días después aparecieron
los primeros informes en la red de laboratorios acerca de partículas
semejantes a coronavirus (1).
La familia Coronavirus incluye el género Coronavirus y Torovirus.
Estos son virus de envoltura de ARN que causan enfermedades tanto
en seres humanos como en animales. Los Coronavirus previamente conocidos
son la causa principal de catarro común. Ocasionalmente pueden
causar neumonía en adultos de edad avanzada, recién
nacidos o en pacientes inmunodeprimidos. También se ha encontrado
que pueden infectar las neuronas, y se ha detectado ARN viral en
pacientes con esclerosis múltiple. Por otra parte, varios
coronavirus de animales (ejemplo, virus de la gastroenteritis transmisible
porcina, virus de la hepatitis murina y virus de la bronquitis infecciosa
aviaria) pueden causar enfermedad respiratoria, gastrointestinal,
neurológica o hepática en sus respectivos hospederos
(5).
Filogenéticamente, el coronavirus asociado con la neumonía
humana no estaba relacionado con ningún coronavirus o torovirus
de humanos o animal conocido.
Los datos clínicos, biológicos y genéticos
mostraron que el nuevo virus no es ninguno de los dos coronavirus
humanos conocidos.
Los anticuerpos a los dos coronavirus humanos previamente conocidos
están ampliamente diseminados en la población humana;
sin embargo, la ausencia de reactividad serológica contra
el nuevo coronavirus asociado a la neumonía implica que hay
pequeña reactividad antigénica cruzada entre este
y los coronavirus ya conocidos. La mayoría de los pacientes
que tuvieron SARS clínicamente definido tenían tanto
evidencia serológica de infección como por PCR. Por
contraste, en los controles saludables no se detectaron ni anticuerpos
ni ARN viral (5).
En estos pacientes no hubo evidencias de infección por metaneumovirus
humano por PCR-RT o elevación de títulos de anticuerpos,
ni se encontraron otros patógenos. Por tanto, es altamente
probable que este coronavirus es la causa del Síndrome o
un prerequisito indispensable para el progreso de la enfermedad.
Todavía debe investigarse si otros cofactores microbianos
o no microbianos desempeñan algún papel en la progresión
de la enfermedad (5).
Las Figuras 1 y 2 muestran al nuevo coronavirus asociado al SARS
y aislado en células FRhK-4 .

Figura 1. Electromicrografía de la sección fina de una célula infectada por coronavirus de SRAS

Figura 2. Partículas de coronavirus de SRAS
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Tratamiento
Afortunadamente, muchos casos del síndrome respiratorio
agudo mejoran continuamente después de 7-10 días sin
complicaciones ni necesidad de oxígeno suplementario. La
tasa de letalidad entre los casos que coinciden con la definición
de caso de la OMS es alrededor del 3% (1).
Los regímenes de tratamiento han incluido una variedad de
antibióticos para tratar presuntivamente a los agentes bacterianos
conocidos de neumonía atípica. En varios lugares,
la terapia también ha incluído a agentes antivirales
como oseltamivira o ribavirina. Junto con estos también se
han administrado esteroides oralmente o por vía intravenosa.
Hasta el momento no se conoce cuál es el régimen de
tratamiento más eficaz (2).
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Prevención y control
Debido a que en las fases tempranas sus manifestaciones no son
específicas, este síndrome será pasado por
alto a menos que el personal médico tenga sospecha de un
caso índice y busque una historia de viajes o contactos con
el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (1).
Los CDC han desarrollado recomendaciones temporales para el control
de la infección en el hogar para pacientes que se sospecha
tienen el SRAS. Estas precauciones básicas deben seguirse
durante 10 días después de que los síntomas
respiratorios y la fiebre hayan desaparecido. Durante ese tiempo,
se les solicita a los pacientes con el SRAS que limiten sus interacciones
fuera del hogar (no se debe asistir al trabajo, a la escuela u otras
áreas públicas) (4)
Para los trabajadores de la salud:
La transmisión del SRAS a los trabajadores de la salud parece
haber tenido lugar después del contacto cercano con personas
enfermas, antes de que se hubiesen puesto en práctica las
precauciones recomendadas para el control de la infección.
Los CDC han publicado recomendaciones temporales para el control
de la infección en instalaciones de salud así como
recomendaciones para el manejo de la exposición al SRAS en
instalaciones de salud y otras instituciones (4).
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Comportamiento epidemiológico
Acumulado de casos hasta el 30 de mayo del 2003
Se reportaron 26 casos nuevos de Canadá (8), China y Taiwán-China
(7 cada uno) y Hong Kong-China (4). Se notificaron 4 fallecidos
de Canadá (2), China y Hong Kong-China (1 cada uno).
Desde el 1ro de noviembre de 2002 hasta el 30 de mayo de 2003 se
acumula un total de 8 317 casos probables en 31 países. Se
acumulan 754 fallecidos en 10 países (Canadá, Hong
Kong, China, Vietnam, Tailandia, Singapur, Malasia, Taiwán,
Filipinas y Sudáfrica). Los casos en China incluyendo las
regiones administra-tivas especiales representan el 93.0% de los
casos y el 90.7% de los fallecidos reportados por todo el mundo.
Según la notificación de casos y fallecidos, las tasas
de letalidad por países son: Canadá (17.4%), Hong
Kong (16.6%), China (6.1%), Vietnam (7.9%), Tailandia (25.0%), Malasia
(40.0%), Singapur (15.0%), Filipinas (16.7%), Taiwán (13.3%)
y Sudáfrica (100%); mundialmente se incrementa, se encuentra
en 9.06%.
Las zonas más afectadas son: Toronto (Canadá), Beijing,
Guangdong, Hong Kong, Mongolia Interior, Shanxi, Tianjin, Hebei,
Taiwán y Jilin (China). Singapur es retirada del listado
de áreas con transmisión local.
La OMS recomienda, el chequeo a los viajeros de vuelos internacionales
en el área de salida; y a las personas, considerar posponer
los viajes; exceptuando los imprescindibles, a las siguientes áreas:
Beijing, Mongolia Interior, Shanxi, Tianjin, Taiwán y Hebei
(China). (7).
Curvas epidemiológicas
El gráfico siguiente muestra los casos probables a nivel
mundial, según fecha de reportes.

*Hasta el 20 de mayo del 2003, se reportaron a la OMS 7,919 casos
probables de SARS. Este gráfico incluye todos los casos de
Hong Kong, Macao y Taiwan, China, pero solo aquellos casos fuera
de China reportados después del 3 de abril del 2003 (no se
muestran 1,190 casos entre el 16 de noviembre del 2002 y el 3 abril
del 2003). También incluye 161 casos probables de SARS que
han sido descartados y para quienes las fechas del reporte no han
sido identificadas.
Estados Unidos comenzó a reportar a la OMS el 20 de abril
del 2003.
Fuente: OMS. Epidemiological curves. Disponible en: http://www.who.int/entity/csr/sars/epicurve/epiindex/en
(Visitado 30 de mayo del 2003)
Mapa de áreas afectadas (hasta el 30 de mayo del 2003)
Fuente: OMS. Mapping of affected countries. Disponible en: Http://
http://www.who.int/csr/sars/map2003_05_30.jpg. (Visitada 30 de mayo
2003)
Referencias
1. Zambon M. Sudden acute respiratory syndrome. BMJ 2003;326:669-670
( 29 Marzo ) Disponible en: http://www.bmj.com/bmj_com Zambon 326
(7394) 831.htm (visitado 29 abril 2003)
2. OMS. Preliminary Clinical Description of Severe Acute Respiratory
Syndrome. Disponible en: http://www.who.int (visitado 7 mayo 2003)
3. Susan M. Poutanen, M.D., M.P.H., Donald E. Low, M.D., Bonnie
Henry, M.D., Sandy Finkelstein, M.D., David Rose, M.D., Karen Green,
R.N. et al. Identification of Severe Acute Respiratory Syndrome
in Canada. NEJM April 29, 2003. Disponible en: http:// www.nejm.org
(Visitado 29 abril 2003)
4. CDC. Hoja informativa. Información básica sobre
el SRAS. 28 de abril de 2003. Disponible en: http://www.cdc.gov/
(Visitado 30 abril 2003)
5. J S M Peiris, S T Lai, L L M Poon, Y Guan, L Y C Yam, W Lim et
al. Coronavirus as a possible cause of severe acute respiratory
syndrome. The Lancet. April 8, 2003. Disponible en: http://image.thelancet.com/extras/03art3477web.pdf
(visitado 29 abril 2003)
6. República de Cuba. Ministerio de Salud Pública.
Guía práctica para la atención al Síndrome
Repiratorio Agudo Severo. Disponible en: http://www.sld.cu/servicios/sars/conducta_adulto.pdf
(Visitado 30 mayo 2003)
7. OMS. Cumulative Number of Reported Probable Cases of SARS. 1
Nov 2002 To: 30 May 2003. Disponible en: http://www.who.int/csr/sars/country/2003_05_30/en/
(Visitado 30 de mayo del 2003)
Enviar correspondencia
a:
Lic. Nancy Sánchez
Tarragó
*Licenciada
en Información Científico Técnica y Bibliotecología.
Unidad Nacional de Análisis y Tendencias en Salud
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Publicación de:
Unidad de Análisis y Tendencias en Salud
Ministerio de Salud Pública
Calle 23 Esq. N. Plaza de la Revolución
La Habana. Cuba. CP 10 400
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E-mail: uats@hesp.sld.cu
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Edición: Lic. Nancy Sánchez Tarragó
Consejo Asesor:
Dr. Daniel Rodríguez Milord
Dr.
Jorge L. Martínez Pérez
Dra. María Josefa Yanes
Dr. Jorge Ponce
Dr. Oscar Sardiñas Yanez
Dra. Susana Borroto
Dr. Emilio Martínez
Lic. Rosa L. Vega Almeida
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Copyright ©Unidad
de Análisis y Tendencias en Salud. MINSAP. 1997
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